El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, ha vuelto a insistir en la posibilidad de que haya una rebaja de salarios como una de las soluciones para ayudar al mercado laboral español. La novedad es que ahora también habla de aspectos como la reducción de jornada.
Campa cree que los sindicatos y los empresarios deben buscar acuerdos para flexibilizar el mercado laboral. "Estamos trabajando en tres líneas: que haya consenso generalizado, que los agentes sociales lleguen a un acuerdo sobre negociación colectiva en materia de salarios y que dentro de esa negociación se acuerde una mayor flexibilidad interna dentro de las empresas", ha declarado.
"Ahí pueden entrar aspectos como reducción de sueldos, de jornada", añadió el responsable de la política económica española en una entrevista.
Ya insinuó un recorte salarial
No es la primera vez que Campa habla de la posibilidad de reducir el salario de los trabajadores españoles. El pasado 7 de octubre, durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso, el secretario de Estado recordó que los salarios reales han pasado de crecer un 2,3% en 2008 a un 5,1% en la primera mitad del año, mientras que la inflación empezó a registrar valores negativos en marzo, que han empezado a moderarse en los últimos meses y que lo seguirán haciendo en el futuro hasta cerrar el año en cifras positivas.
Campa subrayó que ante un cuadro macroeconómico como el actual, con una inflación muy moderada "y un crecimiento económico incluso negativo, es importante que los salarios reflejen también ese comportamiento".
Despido más barato
En mayo, Campa había apoyado una propuesta de 100 economistas para instrumentar un contrato único para nivelar los costos de despido, que muchos empresarios consideran demasiado altos en el caso de los trabajadores con contratos de largo plazo.
La ministra de Economía, Elena Salgado, no se alineó con esa iniciativa y prometió que el Gobierno no introduciría un contrato de esas características, que facilite los despidos.
Consultado sobre esa diferencia de opinión, Campa ha señalado hoy en el citado diario: "Lo importante es darnos cuenta de que, en los últimos 20 años, hemos tenido y tenemos un mercado laboral en el que un 40% de la población activa corresponde a desempleados y ocupados con empleos temporales y eso genera inestabilidad".
Algunos analistas sostienen que los costes y la dificultad relativa que involucra el despido de trabajadores en España ha conducido a los empresarios a buscar personal temporal más económico y con menor preparacón.
Buscando evitar una escalada de la tensión social, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha descartado una reforma laboral después de que los sindicatos amenazaran con realizar una huelga general en caso de que se intente reducir la protección laboral.
Podríamos denominarlo "El blog del parado", se trata de un blog en el que intentando siempre buscar un punto de humor se irán posteando las noticias más importantes en cuanto a actividad económica, y medidas contra la crisis que ha elevado el número de parados como no se conocía desde hace más de 12 años. Si tienes una noticia o quieres salir en el blog escribe a paradoslistosya@gmail.com Ahora en twitter: @ParadoslistosYA
martes, 20 de octubre de 2009
lunes, 19 de octubre de 2009
Las ampliaciones de capital caen un 32% hasta septiembre y las reducciones suben un 63% por la crisis
Las empresas ampliaron capital por un importe total de 33.807,65 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que significa un 32% menos que durante el mismo periodo de 2008, mientras que se redujo capital por valor de 6.736,12 millones de euros, un 62,94% más, lo que refleja los efectos de la crisis.
En total se realizaron 30.557 ampliaciones de capital (-10,92%), mientras que las reducciones llevadas a cabo hasta la fecha ascendieron a 4.801, lo que supone un 7,84% más, según un estudio de Axesor sobre operaciones corporativas.
"Esta notable reducción tanto en el número de operaciones como del volumen monetario en ampliaciones es otro reflejo de la difícil coyuntura que está afrontando nuestro tejido empresarial", indicó la directora del gabinete de estudios de Axesor, Susana Clemente.
A su parecer, "estamos ante un escenario de contracción a la hora de financiar y emprender nuevos proyectos u operaciones corporativas", lo que se refleja claramente en las variaciones de capital.
CATALUÑA Y MADRID.
Por comunidades autónomas, Cataluña fue la que registró un mayor número de ampliaciones de capital, pero también de reducciones de capital, seguida por la Comunidad de Madrid en ambos casos, y por Andalucía, tanto en ampliaciones como en reducciones de capital.
Por sectores, para ampliaciones de capital, las mayores inyecciones económicas en valores absolutos se han producido en actividades relacionadas con la construcción, con 5.509 operaciones, comercio al por mayor y al por menor y reparación de vehículos (5.051) y actividades inmobiliarias, con 4.666 ampliaciones.
Como en el caso de las ampliaciones, la construcción también lidera el número de reducciones de capital con 1.053 hasta octubre, aunque en este caso el segundo puesto pertenece a actividades inmobiliarias, con 759 reducciones y el tercero a comercio al por mayor y al por menor y reparación de vehículos con 692 operaciones.
FUSIONES Y ESCISIONES.
En los nueve primeros meses del año se registraron en España 999 fusiones empresariales (-5,4%), de las que la gran mayoría fueron fusiones por absorción, mientras que las restantes fueron fusiones por unión.
Respecto a las escisiones, se presentaron 292, lo que supone una reducción del 7,01% respecto al mismo periodo de 2008. De todas ellas, 183 fueron escisiones parciales y 109 totales.
En total se realizaron 30.557 ampliaciones de capital (-10,92%), mientras que las reducciones llevadas a cabo hasta la fecha ascendieron a 4.801, lo que supone un 7,84% más, según un estudio de Axesor sobre operaciones corporativas.
"Esta notable reducción tanto en el número de operaciones como del volumen monetario en ampliaciones es otro reflejo de la difícil coyuntura que está afrontando nuestro tejido empresarial", indicó la directora del gabinete de estudios de Axesor, Susana Clemente.
A su parecer, "estamos ante un escenario de contracción a la hora de financiar y emprender nuevos proyectos u operaciones corporativas", lo que se refleja claramente en las variaciones de capital.
CATALUÑA Y MADRID.
Por comunidades autónomas, Cataluña fue la que registró un mayor número de ampliaciones de capital, pero también de reducciones de capital, seguida por la Comunidad de Madrid en ambos casos, y por Andalucía, tanto en ampliaciones como en reducciones de capital.
Por sectores, para ampliaciones de capital, las mayores inyecciones económicas en valores absolutos se han producido en actividades relacionadas con la construcción, con 5.509 operaciones, comercio al por mayor y al por menor y reparación de vehículos (5.051) y actividades inmobiliarias, con 4.666 ampliaciones.
Como en el caso de las ampliaciones, la construcción también lidera el número de reducciones de capital con 1.053 hasta octubre, aunque en este caso el segundo puesto pertenece a actividades inmobiliarias, con 759 reducciones y el tercero a comercio al por mayor y al por menor y reparación de vehículos con 692 operaciones.
FUSIONES Y ESCISIONES.
En los nueve primeros meses del año se registraron en España 999 fusiones empresariales (-5,4%), de las que la gran mayoría fueron fusiones por absorción, mientras que las restantes fueron fusiones por unión.
Respecto a las escisiones, se presentaron 292, lo que supone una reducción del 7,01% respecto al mismo periodo de 2008. De todas ellas, 183 fueron escisiones parciales y 109 totales.
viernes, 16 de octubre de 2009
La cara y la cruz de este país
Mientras el Gobierno negocia una subida fiscal adicional para las grandes fortunas, el 4% de los españoles sacó su dinero del banco para guardarlo 'en la funda del colchón', opción que ha cobrado fuerza por el miedo de los clientes ante una posible quiebra, según Merco
La primera noticia, que recoge la prensa de hoy, indica que se trataría de importar el modelo francés del Impuesto de Solidaridad sobre la Fortuna (ISF), instaurado en 1982 por el primer Gobierno del socialista François Mitterrand y que grava a las personas físicas con un patrimonio superior a 790.000 euros. Los tipos que se aplican van desde el 0,55 hasta el 1,88% y en el país vecino afecta a 16.000 contribuyentes.
Los detractores del impuesto argumentan que no aporta mucho a las arcas del Estado, ya que en 2007 se recaudaron 4.100 millones, pero su supresión por Jacques Chirac en 1987 le costó perder las elecciones presidenciales un año después.
La segunda noticia, por su parte, indica Merco lo señala en la séptima edición de su informe sobre las marcas financieras basado en una muestra de más de 2.000 casos. La falta de credibilidad de algunas entidades ha llevado a un 7% de los encuestados a sacar el dinero que tenía depositado en ellas, indica.
Si en algún momento se produjesen problemas de liquidez, más del 70% de los españoles está a favor de que la entidad afectada sea intervenida por el Banco de España, y el 39,5% valora como mejor medida la ampliación de capital por parte del Estado.
Sobre la reordenación del sector financiero en España, el 67% los clientes de las cajas cree que las fusiones entre este tipo de entidades evitará desequilibrios, mientras que otro 30% opina que la calidad del servicio se vería mermada tras la fusión y el 47% que podría reducirse el apoyo a las cajas en algunas zonas.
En cualquier caso, más del 78% de los clientes seguirían en su caja aunque se fusionase con otra. Para el director de Merco, Justo Villafañe, "la población bancarizada está mucho más preocupada por cuestiones más cercanas a ella y sus ahorros", y las posibles fusiones entre cajas preocupan más a los banqueros y a los políticos.
La preocupación de los clientes por la situación financiera ha hecho que el 18% decida informarse mejor sobre la solvencia de las distintas entidades antes de tomar decisiones y que el 12% opte por distribuir su dinero para no superar el límite garantizado.
Estas son las noticias de una crisis que de una u otra forma está afectando a ricos y pobres.
PD: Ojala al autor de este artículo le quitaran un Impuesto de Solidaridad sobre la Fortuna
Vicente Romero: 1.020 millones de personas pasan hambre en 2009
Interesante artículo de Vicente Romero:
Un mes atrás Josette Sheeran, directora del Programa Alimentario Mundial (PAM) de Naciones Unidas, anunció que la cifra de hambrientos había superado por primera vez los mil millones de personas. Y advirtió que continuaría aumentando, ya que la ayuda humanitaria se encuentra “en un mínimo histórico”. El PAM sólo dispone de 1179 millones de euros, frente a los 4585 millones que precisa para dar de comer a 108 millones de empobrecidos en 74 países.
Las grandes potencias económicas mundiales hacen oídos sordos ante los gritos de alarma que surgen de las agencias humanitarias. Los embajadores escuchan en silencio las peticiones de ayuda económica del PAM. Y los burócratas que administran presupuestos multimillonarios argumentan en voz baja que “a causa de la crisis económica internacional, no hay fondos para afrontar el problema”. Sin embargo, Josette Sheeran asegura que bastaría con dedicar a la lucha contra el hambre “menos del uno por ciento del dinero público invertido en ayudar a las entidades financieras” durante el último año.
Pero no es sólo la crisis. Hay otra razón (¡cuesta emplear esta palabra!) para explicar la disminución de la ayuda alimentaria, más allá del extremo latrocinio bancario que denominamos crisis financiera: la producción de agrocombustibles. Los Estados Unidos han suspendido su aportación mayoritaria de excedentes de granos, porque los dedican a fabricar biodiésel. (El año pasado quemaron así 138 millones de toneladas de maíz, un tercio de su cosecha.) Y una directiva de la Unión Europea impulsa las energías alternativas de origen vegetal. Así, en nombre de la estabilidad económica (hacer frente a la crisis), de la ecología (producir combustibles más limpios), y de la geoestrategia de las naciones dominantes (reducir la dependencia de sus importaciones de petróleo) se condena a la desnutrición y la muerte a millones de seres humanos.
Se trata de un exterminio tan políticamente correcto como fríamente programado. Basten dos ejemplos: se limita drásticamente o se suprime la ayuda a países como Bangladesh (donde 700.000 niños están amenazados de muerte por el hambre) y se reduce la alimentación de la población desplazada en Somalia o de los refugiados en Kenia de 2200 calorías diarias a sólo 1500, lo que significa que la ONU distribuya raciones insuficientes, muy por debajo del mínimo vital.
La mayor vergüenza está en la propia Secretaría General de la ONU que, desde el relevo de Kofi Annan por Ban Ki-moon, está desarrollando una tan sorda como despiadada política de complicidad con los grandes núcleos del poder económico mundial. Los reemplazos de algunos altos funcionarios han sido claves. Resulta especialmente llamativo el cambio de tono en los informes y posicionamientos del relator especial sobre Derecho a la Alimentación: mientras que Jean Ziegler denunciaba a los fabricantes del hambre exigiendo que se pusiera fin a la mortandad, su sucesor en el puesto, Olivier de Schutter, plantea la necesidad de discutir la cuestión más a fondo. Lo que en palabras de Ziegler era un crimen intolerable, para Schutter parece reducirse a un problema administrativo.
Que no se diga. Que las cotizaciones de Bolsa ocupen sus minutos diarios en los informativos y sus páginas habituales en los periódicos. Que nadie pierda el sueño. Que nadie recuerde las cifras que Ziegler nos arrojó a la cara: cada cinco segundos muere de hambre un niño menor de diez años, cada cuatro minutos fallece alguien por falta de vitamina A, cada día 24.000 seres humanos perecen por falta de alimentación y 100.000, por las consecuencias derivadas de la desnutrición.
Que no se Diga
Está costando muchos esfuerzos, discretamente realizados en los entretelones de la economía y la diplomacia internacionales. Pero la alambicada estrategia del silencio está dando los frutos deseados: los grandes medios de comunicación no prestan atención al tema que debería ocupar sus portadas. Y prácticamente nadie habla de lo que constituye el mayor escándalo mundial: el hambre se agrava cada día más.Un mes atrás Josette Sheeran, directora del Programa Alimentario Mundial (PAM) de Naciones Unidas, anunció que la cifra de hambrientos había superado por primera vez los mil millones de personas. Y advirtió que continuaría aumentando, ya que la ayuda humanitaria se encuentra “en un mínimo histórico”. El PAM sólo dispone de 1179 millones de euros, frente a los 4585 millones que precisa para dar de comer a 108 millones de empobrecidos en 74 países.
Las grandes potencias económicas mundiales hacen oídos sordos ante los gritos de alarma que surgen de las agencias humanitarias. Los embajadores escuchan en silencio las peticiones de ayuda económica del PAM. Y los burócratas que administran presupuestos multimillonarios argumentan en voz baja que “a causa de la crisis económica internacional, no hay fondos para afrontar el problema”. Sin embargo, Josette Sheeran asegura que bastaría con dedicar a la lucha contra el hambre “menos del uno por ciento del dinero público invertido en ayudar a las entidades financieras” durante el último año.
Pero no es sólo la crisis. Hay otra razón (¡cuesta emplear esta palabra!) para explicar la disminución de la ayuda alimentaria, más allá del extremo latrocinio bancario que denominamos crisis financiera: la producción de agrocombustibles. Los Estados Unidos han suspendido su aportación mayoritaria de excedentes de granos, porque los dedican a fabricar biodiésel. (El año pasado quemaron así 138 millones de toneladas de maíz, un tercio de su cosecha.) Y una directiva de la Unión Europea impulsa las energías alternativas de origen vegetal. Así, en nombre de la estabilidad económica (hacer frente a la crisis), de la ecología (producir combustibles más limpios), y de la geoestrategia de las naciones dominantes (reducir la dependencia de sus importaciones de petróleo) se condena a la desnutrición y la muerte a millones de seres humanos.
Se trata de un exterminio tan políticamente correcto como fríamente programado. Basten dos ejemplos: se limita drásticamente o se suprime la ayuda a países como Bangladesh (donde 700.000 niños están amenazados de muerte por el hambre) y se reduce la alimentación de la población desplazada en Somalia o de los refugiados en Kenia de 2200 calorías diarias a sólo 1500, lo que significa que la ONU distribuya raciones insuficientes, muy por debajo del mínimo vital.
La mayor vergüenza está en la propia Secretaría General de la ONU que, desde el relevo de Kofi Annan por Ban Ki-moon, está desarrollando una tan sorda como despiadada política de complicidad con los grandes núcleos del poder económico mundial. Los reemplazos de algunos altos funcionarios han sido claves. Resulta especialmente llamativo el cambio de tono en los informes y posicionamientos del relator especial sobre Derecho a la Alimentación: mientras que Jean Ziegler denunciaba a los fabricantes del hambre exigiendo que se pusiera fin a la mortandad, su sucesor en el puesto, Olivier de Schutter, plantea la necesidad de discutir la cuestión más a fondo. Lo que en palabras de Ziegler era un crimen intolerable, para Schutter parece reducirse a un problema administrativo.
Que no se diga. Que las cotizaciones de Bolsa ocupen sus minutos diarios en los informativos y sus páginas habituales en los periódicos. Que nadie pierda el sueño. Que nadie recuerde las cifras que Ziegler nos arrojó a la cara: cada cinco segundos muere de hambre un niño menor de diez años, cada cuatro minutos fallece alguien por falta de vitamina A, cada día 24.000 seres humanos perecen por falta de alimentación y 100.000, por las consecuencias derivadas de la desnutrición.
La morosidad sube hasta el 4,93% en agosto, la más alta en trece años
La morosidad de los créditos concedidos por bancos, cajas de ahorros, cooperativas y establecimientos financieros de crédito a particulares y empresas se situó en agosto en el 4,93%, la más alta desde septiembre 1996, cuando se situó en el 4,86%, según datos del Banco de España.
Este dato, que es 0,2 puntos superior a la del mes de julio (4,73%) y casi dos puntos porcentuales más alta que la de hace un año, cuando se situaba en 2,52%, confirma la tendencia alcista de la mora, que en el último año se ha duplicado como consecuencia de la crisis y del aumento del paro. Los créditos dudosos se situaron en agosto en 1,83 billones, el doble que en agosto de 2008.
Excluyendo los establecimientos financieros de crédito, que tienen una mora muy elevada, el dato de la morosidad se situó en agosto en el 4,81%. Por entidades, los establecimientos financieros de crédito continúan liderando la mora, con un 9,26% en agosto, seguidos de las cajas de ahorro, con el 5,34%, los bancos, con el 4,40%, y las cooperativas de crédito, con el 3,77%.
jueves, 15 de octubre de 2009
La economía de la zona euro se estabiliza aunque la volatilidad sigue siendo alta
La economía en la zona del euro se estabiliza y se recuperará de forma gradual y la inflación, negativa en septiembre, volverá a ser positiva en los próximos meses, afirma el Banco Central Europeo (BCE) en su boletín mensual de octubre.
El BCE sostiene que la eurozona se beneficiará de la recuperación de las exportaciones, de los importantes estímulos macroeconómicos y de las medidas adoptadas para restaurar el funcionamiento del sistema financiero.
Además, tras las contribuciones negativas en la primera mitad del año, el ciclo de inventario tendrá un impacto positivo al crecimiento real del Producto Interior Bruto en el segundo semestre. Aún así, el BCE considera que "la volatilidad sigue siendo alta" y que los datos disponibles han de ser interpretados con "cautela".
El BCE sostiene que la eurozona se beneficiará de la recuperación de las exportaciones, de los importantes estímulos macroeconómicos y de las medidas adoptadas para restaurar el funcionamiento del sistema financiero.
Además, tras las contribuciones negativas en la primera mitad del año, el ciclo de inventario tendrá un impacto positivo al crecimiento real del Producto Interior Bruto en el segundo semestre. Aún así, el BCE considera que "la volatilidad sigue siendo alta" y que los datos disponibles han de ser interpretados con "cautela".
Zapatero debe más de 80.000 euros a los bancos
El Gobierno hizo públicos este jueves los datos de la situación patrimonial del presidente, los vicepresidentes, los ministros y los secretarios de Estado, conforme a la previsión contemplada en la Ley de Conflictos de Intereses de Altos Cargos (antigua ley de incompatibilidades), aprobada en 2006 aunque no se desarrolló hasta marzo de este año.
Cuando se aprobó el citado reglamento para determinar cómo se harían públicos las declaraciones de bienes de los altos cargos, el Gobierno anunció que los datos estarían en el Boletín Oficial del Estado (BOE) antes del 15 de octubre de este año.
Este jueves, último día de ese plazo, el Ejecutivo ha difundido los datos de cada uno de los miembros del Gobierno, incluyendo a los secretarios de Estado, tal y como aparecen en el Registro de Bienes y Derechos Patrimoniales constituido en la Oficina de Conflictos de Intereses.
Según publica este jueves el BOE y recoge Europa Press, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuenta con un patrimonio de 209.206,13 euros, que incluye "bienes y derechos provenientes de herencia familiar". De esa cantidad, 37.258,67 euros corresponden al valor catastral de sus bienes inmuebles y 171.947,46 euros a "otros bienes". Zapatero declara además un "pasivo" (préstamos o deudas) de 80.847,89 euros.
El precio de la vivienda descendió un 7,8% en el tercer trimestre
El índice general de precios de la Vivienda experimentó en el tercer trimestre un descenso del 7,8% en términos interanuales y del 0,9% en tasa intertrimestral, según ha informado hoy el Ministerio de Vivienda. El dato supone una leve desaceleración del descenso, ya que en el segundo trimestre perdió un 8,2%.
El precio medio de la vivienda libre se situó en 1.902,8 euros por metro cuadrado en el tercer trimestre del año, lo que supone un descenso del 8% respecto al mismo periodo del año anterior y una reducción del 0,9% sobre el segundo trimestre,
Por su parte, el metro cuadrado de la vivienda protegida se situó en los 1.114,3 euros en el tercer trimestre, lo que supone un 0,8% menos respecto al mismo periodo de 2008, aunque un incremento en relación al segundo trimestre del año del 1,6%.
Caídas generalizadas
Todas las comunidades registraron descensos de precios de la vivienda con respecto al tercer trimestre de 2008, siendo mayores a la media nacional en Asturias (-11,6%), Murcia (-11,6%), Aragón (-11,3%) y Castilla-La Mancha (-11,2%). Por debajo de la media nacional se situaron Canarias (-4,4%), Extremadura (-2,5%) y La Rioja (-1,3%).
Igualmente, en todas las provincias se registraron bajadas de precios en tasa interanual destacando Teruel (-15,6%), Albacete (-13,6%) y Málaga (-12,8%).
viernes, 9 de octubre de 2009
¿Sabe cómo afectará la subida de impuestos a su bolsillo?
¿Sabe el IVA que tendrán los pañales ahora? ¿Y el pan o la leche? ¿O si sube el que grava el dinero que tiene el banco? ¿Y que se le detraerán unos 30 euros de su sueldo a partir del año que viene?... La confusión y el desconocimiento reinan en la calle ante los cambios en la fiscalidad anunciados por el Gobierno.
Una cosa son las ideas fuerza que Gobierno y oposición lanzan a la opinión pública, y otra, explicar con rigor por qué nos suben los impuestos, cómo y cuándo se aplica la subida y por cuánto tiempo. Si se pregunta por lo primero, se pueden oír opiniones del calibre de "esto va a provocar una revolución social", "es una sinvergonzonada", "no hay derecho", "no sé si va a ser suficiente para tapar el agujero económico que hay".
Falta información
Si se pregunta por lo segundo, queda bien claro que los ciudadanos, a los que en mayor o menor medida impactan esta reforma, saben muy poco acerca de ella: ni cuándo, ni cómo, ni porqué. Algo falla. Alguien no se está explicando bien. Algunos del Gobierno deberían tomar nota.
Por empezar con la medida que más dinero reportará a las arcas públicas, 5.700 millones de euros a razón de eliminar la deducción de 400 euros del IRPF (una promesa electoral de la campaña de 2008), los ciudadanos de la calle no aciertan a explicar en qué medida les afectará en su nómina mensual. Algunos desconocen por completo que esta desgavación puso entonces más dinero al mes en sus manos y que de la misma manera ahora se lo quitarán.
El cálculo arroja que será en unos 30 euros mensuales la cantidad que todos los perceptores de rendimientos por trabajo verán reflejada de menos en su sueldo mes a mes. Las respuestas son de lo más dispares: desde los que duplican esa cantidad a los que la dividen entre dos. La mayoría no sabe, no contesta. Y algunos autónomos tienen claro que si en su día no les benefició, ahora no les afecta.
¿Enero o julio?
Más delicado es hablar de la subida del IVA. En primer lugar, hay bastante confusión acerca de su entrada en vigor. ¿1 de enero de 2010 o 1 de julio? Es evidente que muchos han confundido la retirada de los 400 euros de deducción, efectiva en todo el ejercicio, lógicamente a partir del 1 de enero, con la subida del IVA que se ha dejado para el momento en el que el Ejecutivo prevé que la economía puede empezar a remontar, segunda mitad del año, es decir, 1 de julio.
Esta explicación ha calado en muy pocos, convencidos de que la subida de los tipos del IVA se hace efectiva en enero. Incluso se oye decir que aún no lo tienen claro desde el Gobierno: "No se ha informado de cuándo van a subir el IVA", sostienen. La mayoría desconoce cuándo empezarán a subir los precios.
Pero, ¿qué precios? Porque el IVA superreducido del 4% de productos de primera necesidad como el pan, la leche, los huevos, fruta y verdura, material escolar... se mantiene igual. Sin embargo, sube del 7 al 8% el tipo reducido de alimentos en general, animales destinados a consumo, asistencia sanitaria, hostelería, restauración y transporte de viajeros. Y hasta el 18% suben alcohol y tabaco, entre otros.
Subida indirecta
Pocos tienen claro este escenario de subida. La mayoría está convencida de que la cesta de la compra subirá, aunque esté sólo compuesta de leche, pan y huevos.
Más interesante es la opinión de unos pocos que, aunque tienen claro que el IVA de estos productos no varía, creen que irremediablemente lo hará de forma indirecta, ya que se terminarán repercutiendo las subidas de transporte y combustible para llevarlos del campo al mercado y de ahí a los supermercados.
Mayor desconocimiento hay del IVA de productos como los pañales. Muchos están convencidos de que se trata de un producto de primera necesidad, aunque está gravado con el 16% y, a partir de julio, al 18%. Y no saben qué material escolar y medicamentos, por ejemplo, sí entran en ese grupo del 4%.
Salir a comer fuera
Por otra parte, y si comer fuera, ir al cine o viajar costará más caro, ¿cree que la subida de los precios afectará a este tipo de consumo de ocio? Todos, en mayor o menor medida, así lo creen. La opinión generalizada es que con menos dinero en las manos, más restricción en el consumo.
"Los que no tengan otro remedio tendrán que recortar gastos, es de sentido común". "Está claro que muchos se van a pensar dos veces en qué se gastarán el dinero a partir de ahora", alegan. Pero hay opiniones para todos los gustos y algunos consideran que la gente seguirá gastando en ocio, "si no, esto será el suicidio".
Dinero ahorrado
Con todo, uno de los capítulos de la reforma que más desconocimiento genera entre los ciudadanos es el gravamen de las rentas de capital, a razón de un 19%, hasta los 6.000 euros de rendimiento; y de un 21%, el restante. Casi todos admiten no tener "un euro ahorrado en el banco" y por tanto desconocer el detalle de la medida, siquiera que ésta existe, según algunos.
Los más enterados tampoco saben precisar qué tramos de la renta y en qué porcentaje se ven afectados. Hay quien da una visión algo peculiar acerca de que "no hay que tener el dinero en el banco". E incluso algunos lo toman con sentido del humor: "¡Ojalá me afectase, significaría que tengo algún duro ahorrado!".
Una cosa son las ideas fuerza que Gobierno y oposición lanzan a la opinión pública, y otra, explicar con rigor por qué nos suben los impuestos, cómo y cuándo se aplica la subida y por cuánto tiempo. Si se pregunta por lo primero, se pueden oír opiniones del calibre de "esto va a provocar una revolución social", "es una sinvergonzonada", "no hay derecho", "no sé si va a ser suficiente para tapar el agujero económico que hay".
Falta información
Si se pregunta por lo segundo, queda bien claro que los ciudadanos, a los que en mayor o menor medida impactan esta reforma, saben muy poco acerca de ella: ni cuándo, ni cómo, ni porqué. Algo falla. Alguien no se está explicando bien. Algunos del Gobierno deberían tomar nota.
Por empezar con la medida que más dinero reportará a las arcas públicas, 5.700 millones de euros a razón de eliminar la deducción de 400 euros del IRPF (una promesa electoral de la campaña de 2008), los ciudadanos de la calle no aciertan a explicar en qué medida les afectará en su nómina mensual. Algunos desconocen por completo que esta desgavación puso entonces más dinero al mes en sus manos y que de la misma manera ahora se lo quitarán.
El cálculo arroja que será en unos 30 euros mensuales la cantidad que todos los perceptores de rendimientos por trabajo verán reflejada de menos en su sueldo mes a mes. Las respuestas son de lo más dispares: desde los que duplican esa cantidad a los que la dividen entre dos. La mayoría no sabe, no contesta. Y algunos autónomos tienen claro que si en su día no les benefició, ahora no les afecta.
¿Enero o julio?
Más delicado es hablar de la subida del IVA. En primer lugar, hay bastante confusión acerca de su entrada en vigor. ¿1 de enero de 2010 o 1 de julio? Es evidente que muchos han confundido la retirada de los 400 euros de deducción, efectiva en todo el ejercicio, lógicamente a partir del 1 de enero, con la subida del IVA que se ha dejado para el momento en el que el Ejecutivo prevé que la economía puede empezar a remontar, segunda mitad del año, es decir, 1 de julio.
Esta explicación ha calado en muy pocos, convencidos de que la subida de los tipos del IVA se hace efectiva en enero. Incluso se oye decir que aún no lo tienen claro desde el Gobierno: "No se ha informado de cuándo van a subir el IVA", sostienen. La mayoría desconoce cuándo empezarán a subir los precios.
Pero, ¿qué precios? Porque el IVA superreducido del 4% de productos de primera necesidad como el pan, la leche, los huevos, fruta y verdura, material escolar... se mantiene igual. Sin embargo, sube del 7 al 8% el tipo reducido de alimentos en general, animales destinados a consumo, asistencia sanitaria, hostelería, restauración y transporte de viajeros. Y hasta el 18% suben alcohol y tabaco, entre otros.
Subida indirecta
Pocos tienen claro este escenario de subida. La mayoría está convencida de que la cesta de la compra subirá, aunque esté sólo compuesta de leche, pan y huevos.
Más interesante es la opinión de unos pocos que, aunque tienen claro que el IVA de estos productos no varía, creen que irremediablemente lo hará de forma indirecta, ya que se terminarán repercutiendo las subidas de transporte y combustible para llevarlos del campo al mercado y de ahí a los supermercados.
Mayor desconocimiento hay del IVA de productos como los pañales. Muchos están convencidos de que se trata de un producto de primera necesidad, aunque está gravado con el 16% y, a partir de julio, al 18%. Y no saben qué material escolar y medicamentos, por ejemplo, sí entran en ese grupo del 4%.
Salir a comer fuera
Por otra parte, y si comer fuera, ir al cine o viajar costará más caro, ¿cree que la subida de los precios afectará a este tipo de consumo de ocio? Todos, en mayor o menor medida, así lo creen. La opinión generalizada es que con menos dinero en las manos, más restricción en el consumo.
"Los que no tengan otro remedio tendrán que recortar gastos, es de sentido común". "Está claro que muchos se van a pensar dos veces en qué se gastarán el dinero a partir de ahora", alegan. Pero hay opiniones para todos los gustos y algunos consideran que la gente seguirá gastando en ocio, "si no, esto será el suicidio".
Dinero ahorrado
Con todo, uno de los capítulos de la reforma que más desconocimiento genera entre los ciudadanos es el gravamen de las rentas de capital, a razón de un 19%, hasta los 6.000 euros de rendimiento; y de un 21%, el restante. Casi todos admiten no tener "un euro ahorrado en el banco" y por tanto desconocer el detalle de la medida, siquiera que ésta existe, según algunos.
Los más enterados tampoco saben precisar qué tramos de la renta y en qué porcentaje se ven afectados. Hay quien da una visión algo peculiar acerca de que "no hay que tener el dinero en el banco". E incluso algunos lo toman con sentido del humor: "¡Ojalá me afectase, significaría que tengo algún duro ahorrado!".
El Gobierno se prepara para un recrudecimiento de la crisis
Los informes internos de Economía prevén un retroceso de la actividad del 4% a finales de año. En un discurso que vetó a última hora, Salgado reconoce que “no podemos descartar una recaída”.
El Gobierno se prepara para un recrudecimiento de la recesión más intensa de la historia reciente. Los informes internos que maneja el Ministerio de Economía revelan que la actividad sufrirá una segunda oleada de caídas en el corto y medio plazo, algo que cuestiona la teoría de que “lo peor de la crisis ya ha pasado”.
Ayer mismo, un discurso de la vicepresidenta económica, Elena Salgado –que finalmente no pronunció–, apuntaba en esta misma dirección. “Hay que afrontar retos exigentes, no pudiendo descartar alguna recaída”, advertía el documento con grandes dosis de realismo.
Pero Salgado prefirió aferrarse a la teoría de los “brotes verdes” del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y decidió no incluir la afirmación durante su comparecencia en la cámara alta, pese a que sí se incluía en el documento que hizo llegar a los senadores y a los periodistas.
Pese a las contradicciones y a los mensajes oficiales, el Indicador Sintético de Actividad –el dato en el que Economía compila los principales datos actualizados, para revelar una cifra que avanza la evolución de la coyuntura a seis meses vista– ha empeorado sustancialmente durante las últimas semanas.Si en septiembre se creía que este indicador adelantado retrocedió un 2,2% en el segundo trimestre en términos interanuales, ahora el desplome se fija en el 4%. Esta cifra augura un final de año salpicado de números rojos.
En el tercer trimestre la caída fue del 3,1%, lo que avanza un comienzo de año negro. La causa: se intensifica el desplome de la fabricación de bienes de equipo –el pilar de la inversión–, del sector de la construcción y del sector servicios.
Aunque el Gobierno se aferra a que las caídas intertrimestrales de estos indicadores se están frenando, lo cierto es que los técnicos han revisado las estadísticas sustancialmente a la baja. Los bienes de equipo son los que se llevan la peor parte, con caídas del 27,6% entre abril y junio –10,7 puntos más que hace unas semanas–. En el tercer trimestre la caída fue del 23,9%.
Asimismo, la construcción continúa con su particular caída libre, ya que retrocedió un 11,5% en el segundo trimestre –3,8 puntos más de lo que se reconocía hasta ahora–. El retroceso de esta cifra durante la temporada estival fue del 9,2%, lo que adelanta que el comienzo de 2010 seguirá lastrado por culpa del estallido de la burbuja inmobiliaria.
A esto se suma que los técnicos de Economía reconocen en privado que se están encontrando con cifras de impagos mucho peores de las que esperaban, lo que, sin duda, debería reflejarse en las estadísticas oficiales. Asimismo, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, explicaba el martes en el Congreso que Salgado ha sobreestimado la evolución de la inversión privada y del desempleo.
Pese al leve paréntesis de la temporada estival, la atonía de la actividad no cesa. Ayer se conocía que la matriculación de vehículos comerciales se desplomó un 20,8% en septiembre en comparación con el mismo mes de 2008. Entre enero y septiembre la caída fue del 44,6%, según las cifras facilitadas ayer por la patronal de fabricantes de automóviles, Anfac.
Algunas claves
-El Indicador Sintético de Actividad avanza la evolución de la economía en un plazo aproximado de seis meses, mientras que la contabilidad nacional constata lo que ya ha ocurrido.
-Las previsiones que maneja el Ministerio de Economía tienen en cuenta la evolución del consumo de cemento y de energía eléctrica, de la producción industrial, de la construcción, y de la confianza empresarial.
-Hasta hace poco las cifras evidenciaban una tendencia a la baja. Aunque Salgado ha querido acabar con esta tendencia, los técnicos han revisado sus estadísticas a la baja. La culpa: de los bienes de equipo y de la construcción.
-Los precios de consumo también están cayendo más de los previsto por los expertos. Pese a que los analistas ya preveían que el IPC comenzaría a recuperarse, el desplome de la demanda interna provocó un descenso del IPC del 1% en septiembre, según el Instituto Nacional de Estadística(INE).
-La vicepresidenta ya intuye por qué organismos internacionales como el FMI y la OCDE son más pesimistas que el Gobierno. Sugirió que a España le pasa como “a las mujeres”, que tiene que trabajar “el doble” para que se le valore igual que a otros países.
El Gobierno se prepara para un recrudecimiento de la recesión más intensa de la historia reciente. Los informes internos que maneja el Ministerio de Economía revelan que la actividad sufrirá una segunda oleada de caídas en el corto y medio plazo, algo que cuestiona la teoría de que “lo peor de la crisis ya ha pasado”.
Ayer mismo, un discurso de la vicepresidenta económica, Elena Salgado –que finalmente no pronunció–, apuntaba en esta misma dirección. “Hay que afrontar retos exigentes, no pudiendo descartar alguna recaída”, advertía el documento con grandes dosis de realismo.
Pero Salgado prefirió aferrarse a la teoría de los “brotes verdes” del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y decidió no incluir la afirmación durante su comparecencia en la cámara alta, pese a que sí se incluía en el documento que hizo llegar a los senadores y a los periodistas.
Pese a las contradicciones y a los mensajes oficiales, el Indicador Sintético de Actividad –el dato en el que Economía compila los principales datos actualizados, para revelar una cifra que avanza la evolución de la coyuntura a seis meses vista– ha empeorado sustancialmente durante las últimas semanas.Si en septiembre se creía que este indicador adelantado retrocedió un 2,2% en el segundo trimestre en términos interanuales, ahora el desplome se fija en el 4%. Esta cifra augura un final de año salpicado de números rojos.
En el tercer trimestre la caída fue del 3,1%, lo que avanza un comienzo de año negro. La causa: se intensifica el desplome de la fabricación de bienes de equipo –el pilar de la inversión–, del sector de la construcción y del sector servicios.
Aunque el Gobierno se aferra a que las caídas intertrimestrales de estos indicadores se están frenando, lo cierto es que los técnicos han revisado las estadísticas sustancialmente a la baja. Los bienes de equipo son los que se llevan la peor parte, con caídas del 27,6% entre abril y junio –10,7 puntos más que hace unas semanas–. En el tercer trimestre la caída fue del 23,9%.
Asimismo, la construcción continúa con su particular caída libre, ya que retrocedió un 11,5% en el segundo trimestre –3,8 puntos más de lo que se reconocía hasta ahora–. El retroceso de esta cifra durante la temporada estival fue del 9,2%, lo que adelanta que el comienzo de 2010 seguirá lastrado por culpa del estallido de la burbuja inmobiliaria.
A esto se suma que los técnicos de Economía reconocen en privado que se están encontrando con cifras de impagos mucho peores de las que esperaban, lo que, sin duda, debería reflejarse en las estadísticas oficiales. Asimismo, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, explicaba el martes en el Congreso que Salgado ha sobreestimado la evolución de la inversión privada y del desempleo.
Pese al leve paréntesis de la temporada estival, la atonía de la actividad no cesa. Ayer se conocía que la matriculación de vehículos comerciales se desplomó un 20,8% en septiembre en comparación con el mismo mes de 2008. Entre enero y septiembre la caída fue del 44,6%, según las cifras facilitadas ayer por la patronal de fabricantes de automóviles, Anfac.
Algunas claves
-El Indicador Sintético de Actividad avanza la evolución de la economía en un plazo aproximado de seis meses, mientras que la contabilidad nacional constata lo que ya ha ocurrido.
-Las previsiones que maneja el Ministerio de Economía tienen en cuenta la evolución del consumo de cemento y de energía eléctrica, de la producción industrial, de la construcción, y de la confianza empresarial.
-Hasta hace poco las cifras evidenciaban una tendencia a la baja. Aunque Salgado ha querido acabar con esta tendencia, los técnicos han revisado sus estadísticas a la baja. La culpa: de los bienes de equipo y de la construcción.
-Los precios de consumo también están cayendo más de los previsto por los expertos. Pese a que los analistas ya preveían que el IPC comenzaría a recuperarse, el desplome de la demanda interna provocó un descenso del IPC del 1% en septiembre, según el Instituto Nacional de Estadística(INE).
-La vicepresidenta ya intuye por qué organismos internacionales como el FMI y la OCDE son más pesimistas que el Gobierno. Sugirió que a España le pasa como “a las mujeres”, que tiene que trabajar “el doble” para que se le valore igual que a otros países.
miércoles, 7 de octubre de 2009
MIS NUEVAS PREVISIONES. UNA CRISIS SISTÉMICA. NO HAY VUELTA DE HOJA, PESE A LOS IMPULSOS
El Señor Pedro Solbes (¿por qué, bastantes, ahora le echan de menos?) dijo en una ocasión que las previsiones, a la que se hacen públicas, ya son viejas, lo que es muy cierto: la realidad siempre está en movimiento. Pero las previsiones suponen un algo fundamental: son la consecuencia de una tendencia en función de lo que se está considerando y suponiendo. A continuación las últimas que he elaborado referentes al reino: a 30 de Septiembre. De entrada, una aclaración (pienso que tal y como están las cosas es necesaria): estoy suponiendo que no va a producirse ningún cambio en el sistema de cálculo ni de registro de los macroagregados comúnmente utilizados, tampoco ninguna modificación en su composición; lo digo porque las intenciones de cambiar y de alterar cosas van a ser crecientes.

Bien, ¿qué es lo nuevo en relación a seis meses atrás?. Tres cosas. Una: los efectos animadores del Plan E y similares; otra: el descenso del euribor que, como ese anuncio de la tele, ha metido un poco de dinero en el bolsillo de bastantes españolas y de bastantes españoles y que ha generado, en estas y estos, la ilusión de ‘tener más’; otra más: el deseo de la población de que las cosas se arreglen es, si cabe, más fuerte que en Marzo, lo que hace que, aunque la calle esté cada vez menos limpia, la esperanza en EL milagro que todo lo arreglará siga siendo casi tan fuerte como en Marzo.
Y a partir de ahora, ¿qué?
El problema de los impulsos (de cualquier impulso) es que llega un momento en que se agota; además, los impulsos (todos los impulsos) pueden tener dos consecuencias nefastas: 1) generar una falsa sensación de euforia (efecto anfetamina), y 2) crear acostumbramiento: expectativas de que nuevos estímulos serán arbitrados cuando los actuales pierdan consistencia (efecto supervivencia asistida). Ambos, pienso, se han dado y, de momento se continúan dando (en todo el planeta), pero una situación como esa tiene fecha de caducidad: viene dada por su insostenibilidad física: llega un momento en que el montaje, cualquiera que este sea, no da más de si.
En España, y desde la oferta, las fuentes generadoras de PIB, y debido a lo anterior, acelerarán su caída: construcción, turismo automóvil, manufacturas; desde la demanda, progresivo hundimiento del consumo privado y de la inversión, así como del consumo de un Estado crecientemente deficitario. El comercio exterior en retroceso: exportaciones: ¿a dónde exportar en un escenario que se cierra sobre si mismo para defender ‘lo suyo’?, importar: ¿qué, si no puede pagarse y/o no es necesario aquello que se desea?. El símil de esta situación podría ser una reacción nuclear.
Agotado el impulso y agotada la posibilidad de crear nuevos impulsos, la actividad va retrocediendo, y un Estado, crecientemente empobrecido, poco puede hacer por revertir la situación. La actividad se va enlenteciendo, la generación de PIB va retrocediendo y el desempleo del factor trabajo aumentando (en España más debido a su reducida productividad y a la composición de su PIB) de forma acelerada: como si la economía estuviese impulsada por un desmultiplicador que va realimentando el proceso.
La tendencia a lo largo de todo el 2010 será, entiendo, claramente a la baja: decididamente desde Enero (cada vez peor, pero llegaremos a Navidad como sea) y aceleradamente desde mediados de año: cuando la insostenibilidad física referida se pondrá, pienso, totalmente de manifiesto (momento en el que, pienso, mayoritariamente, se dejará de esperar EL milagro, lo que aumentará la degradación del proceso). ¿La inflación?; suavemente negativa como balance final del año en curso, y decididamente negativa en el siguiente, fundamentalmente porque quienes consumen (lo que sea) irán experimentando un paulatino retroceso en su capacidad de ¿compra?.
A partir de mediados del 2010, el derrumbe. Privada de cualquier capacidad compensadora porque ya estará agotada (Estado, crédito, confianza), la situación va entrando en una desaceleración continuada que se manifiesta con toda su virulencia durante el 2011 (en España más debido a su nivel demográfico y a su modelo productivo). En un escenario como ese pueden imaginarse de que tipo serán las expectativas.
Como consecuencia de esta situación, es previsible que se produzca una expansión de la economía sumergida: la única posibilidad, y una generalización de las situaciones de subempleo y de desempleo encubierto del factor trabajo. El consumo (de todo) es asumible que caerá, por lo que gran número de bienes y servicios dejarán de producirse y de prestarse, lo que abocará a caídas de precios y a que los índices de precios pasen a ser muy poco significativos (como la mayoría de los datos económicos y sociales que sean publicados).
Un panorama de crisis sistémica, en definitiva.
Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.
Bien, ¿qué es lo nuevo en relación a seis meses atrás?. Tres cosas. Una: los efectos animadores del Plan E y similares; otra: el descenso del euribor que, como ese anuncio de la tele, ha metido un poco de dinero en el bolsillo de bastantes españolas y de bastantes españoles y que ha generado, en estas y estos, la ilusión de ‘tener más’; otra más: el deseo de la población de que las cosas se arreglen es, si cabe, más fuerte que en Marzo, lo que hace que, aunque la calle esté cada vez menos limpia, la esperanza en EL milagro que todo lo arreglará siga siendo casi tan fuerte como en Marzo.
Y a partir de ahora, ¿qué?
El problema de los impulsos (de cualquier impulso) es que llega un momento en que se agota; además, los impulsos (todos los impulsos) pueden tener dos consecuencias nefastas: 1) generar una falsa sensación de euforia (efecto anfetamina), y 2) crear acostumbramiento: expectativas de que nuevos estímulos serán arbitrados cuando los actuales pierdan consistencia (efecto supervivencia asistida). Ambos, pienso, se han dado y, de momento se continúan dando (en todo el planeta), pero una situación como esa tiene fecha de caducidad: viene dada por su insostenibilidad física: llega un momento en que el montaje, cualquiera que este sea, no da más de si.
En España, y desde la oferta, las fuentes generadoras de PIB, y debido a lo anterior, acelerarán su caída: construcción, turismo automóvil, manufacturas; desde la demanda, progresivo hundimiento del consumo privado y de la inversión, así como del consumo de un Estado crecientemente deficitario. El comercio exterior en retroceso: exportaciones: ¿a dónde exportar en un escenario que se cierra sobre si mismo para defender ‘lo suyo’?, importar: ¿qué, si no puede pagarse y/o no es necesario aquello que se desea?. El símil de esta situación podría ser una reacción nuclear.
Agotado el impulso y agotada la posibilidad de crear nuevos impulsos, la actividad va retrocediendo, y un Estado, crecientemente empobrecido, poco puede hacer por revertir la situación. La actividad se va enlenteciendo, la generación de PIB va retrocediendo y el desempleo del factor trabajo aumentando (en España más debido a su reducida productividad y a la composición de su PIB) de forma acelerada: como si la economía estuviese impulsada por un desmultiplicador que va realimentando el proceso.
La tendencia a lo largo de todo el 2010 será, entiendo, claramente a la baja: decididamente desde Enero (cada vez peor, pero llegaremos a Navidad como sea) y aceleradamente desde mediados de año: cuando la insostenibilidad física referida se pondrá, pienso, totalmente de manifiesto (momento en el que, pienso, mayoritariamente, se dejará de esperar EL milagro, lo que aumentará la degradación del proceso). ¿La inflación?; suavemente negativa como balance final del año en curso, y decididamente negativa en el siguiente, fundamentalmente porque quienes consumen (lo que sea) irán experimentando un paulatino retroceso en su capacidad de ¿compra?.
A partir de mediados del 2010, el derrumbe. Privada de cualquier capacidad compensadora porque ya estará agotada (Estado, crédito, confianza), la situación va entrando en una desaceleración continuada que se manifiesta con toda su virulencia durante el 2011 (en España más debido a su nivel demográfico y a su modelo productivo). En un escenario como ese pueden imaginarse de que tipo serán las expectativas.
Como consecuencia de esta situación, es previsible que se produzca una expansión de la economía sumergida: la única posibilidad, y una generalización de las situaciones de subempleo y de desempleo encubierto del factor trabajo. El consumo (de todo) es asumible que caerá, por lo que gran número de bienes y servicios dejarán de producirse y de prestarse, lo que abocará a caídas de precios y a que los índices de precios pasen a ser muy poco significativos (como la mayoría de los datos económicos y sociales que sean publicados).
Un panorama de crisis sistémica, en definitiva.
Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.
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