lunes, 16 de diciembre de 2013

La prensa europea se hace eco del “autoritarismo” de la ley de Seguridad Ciudadana

“Problemática”, “autoritaria”, “camino a una dictadura”, “amenaza a la democracia”. Estos son algunos de los términos que han aparecido en la prensa europea en relación al anteproyecto de Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana que el Consejo de Ministros aprobó el viernes 29 de Noviembre. Una nueva normativa que ha despertado el recelo de columnistas del diario británico The Guardian o del alemán Die Tageszeitung (TAZ), y de cuya polémica generada se han hecho eco varios rotativos europeos.
Varios policías cargan durante una manifestación contra la sanidad privada

En el Reino Unido, The Guardian abría la semana pasada con el titular “De Québec a España, las leyes contra la protesta amenazan verdadera democracia” una información firmada por Richard Seymour en la que aseguraba que “el choque entre la austeridad neoliberal y la democracia popular” ha producido una crisis de “ingobernabilidad” en las autoridades. “La reorganización de los estados en una dirección autoritaria es parte de un proyecto a largo plazo para detener la democracia manteniendo un mínimo de legitimidad democrática, de eso es lo que van las leyes antiprotesta”, mantenía el rotativo británico, que calificaba la reforma legal en España como “un ataque a la democracia”.
“No se trata sólo de un elemento más de disuasión de las protestas, sino que tiene un efecto de domesticación a largo plazo para este tipo de manifestaciones”, señalaba el artículo. The Guardian repasaba las modificaciones legales en varios países y extraía una tajante conclusión: en aquellos donde ha habido recortes y retrocesos en derechos y libertades, los gobiernos han endurecido las leyes para evitar que los ciudadanos protesten.

El columnista señalaba, además, la diferencia del trato policial entre las protestas convocadas por organismos “oficiales”, como podrían ser los sindicatos, y las manifestaciones protagonizadas por ciudadanos que no están bajo ningún ente de este tipo. “Al tratar con las protestas más grandes en representación de entes ‘oficiales’, la policía tiende a preferir enfoques consensuados y negociados, y tienden a tener una mayor distancia física sobre las personas”, indicaba el artículo. “Por el contrario, los pequeños grupos de manifestantes que representan coaliciones sociales independientes son más propensos a ser considerados extremistas , terroristas o incluso -suspiro teatral- anarquistas, y por lo tanto sujetos a la policía militarizada, la vigilancia directa y la coerción física, con la invocación de la ley ‘anti- terrorista’ u otras leyes represivas”.
En un sentido similar, el diario cooperativo alemán Die Tageszeitung publicaba un artículo fechado en el 21 de noviembre con el titular “Camino a la dictadura”. En su columna, el corresponsal del TAZ en España, Reiner Wandler, criticaba las limitaciones legales de la protesta afirmando que el hecho de que a las “víctimas de la política de estabilidad europea y los que protestan” se las amenace con multas “deja sin palabras”.

“En Madrid no sólo se debe prevenir la protesta social, sino también erradicar la pobreza mediante multas. Quien duerme en la calle puede esperar multas de hasta 750 euros. Y si se queja, puede conllevar 30.000 euros adicionales por insultar o amenazar a la policía”, denunciaba el artículo, publicado antes de que el Ejecutivo español rebajara algunas de las sanciones que preveía inicialmente el borrador.

“En España, claro, no se ha llevado a cabo un golpe de Estado, y el Parlamento todavía está allí, pero ya no defiende más los derechos civiles”, concluía.
También el semanario alemán Der Spiegel se hacía eco de la reforma legal y recogía las declaraciones de la portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Ada Colau, quien denunciaba el “autoritarismo máximo” que supone la norma. También las del director de Greenpeace en España, Mario Rodríguez: “Esta es la nueva arma del Gobierno para intimidar a los desobedientes, a los ‘niños malos’”. “La ley se dirige contra el movimiento de los indignados”, aseguraba Der Spiegel, a la vez que destacaba que “sólo las dictaduras negarían a sus ciudadanos el derecho a manifestarse”.
En Italia, Il Giornale informaba de que “indignarse en España saldrá caro”, y destacaba como “muy discutible” la confección de un “registro de infractores” que prevé la reforma legal, “con nombres y apellidos de los autores, y la fecha y el lugar del evento”. En una información firmada por Giuliana De Vivo el pasado domingo, se hacía eco de la “polémica” suscitada por el anteproyecto de ley y constataba que, “si estuviera en vigor en Italia, aligeraría gran parte de la cuenta bancaria de algunos de los participantes en manifestaciones”.

En este sentido recordaba el “provocador beso” de una manifestante a un policía antidisturbios durante una protesta contra la construcción de una línea de tren de alta velocidad en la ciudad de Susa: “Según lo declarado por la protagonista, ‘no era un mensaje por la paz, sino que quería ridiculizar a la policía’”. Así que, insinuaba el artículo, con la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana en vigor, en España este acto podría llegar a sancionarse con hasta 1.000 euros por “vejar o injuriar a los agentes de las fuerzas de seguridad”, una sanción que inicialmente se preveía como grave, con multas de hasta 30.000 euros.


Europa considera la reforma “altamente problemática”
Nils Muiznieks, comisario europeo de los derechos humanos
El Consejo de Europa también ha manifestado sus reparos a la reforma legal del Gobierno. El comisario europeo de derechos humanos, Nils Muiznieks, afirmó en Bruselas que el borrador presentado por el Ministerio del Interior es “altamente problemático”, y planteó sus dudas acerca de la necesidad de mantener estas “restricciones en una sociedad democrática, sin interferir demasiado en la libertad de reunión“.
Muiznieks , que se mostró “seriamente preocupado” por el impacto que pueda tener la ley sobre los derechos fundamentales y declaró que espera que el Ejecutivo “no vaya más allá” en la limitación de la protesta porque la ciudadanía tiene derecho a expresar “el desacuerdo con las medidas de un Gobierno”.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Ni rastro de brotes verdes: la vivienda caerá por falta de demanda y exceso de 'stock'

“Hemos logrado estabilizar el PIB pero, realmente, con las estimaciones para la economía española hasta 2016, el crecimiento del empleo será prácticamente nulo. Además, lo poco que se genere será de mala calidad e irá unido a una caída de los salarios. Si no hay empleo, tampoco habrá demanda de viviendas.
Y si además no crecen los salarios, sino que disminuyen, tampoco crecerá la demanda”. Así responde Fernando Rodríguez y Rodríguez de Acuña, presidente de la consultora RR de Acuña y Asociados, al optimismo que se ha generado en los últimos meses en torno la recuperación del mercado inmobiliario español.

Poco o nada han cambiado las previsiones que la consultora hacía hace cinco meses, unas previsiones que apuntan a una caída de precios durante los próximos cinco años superiores al 25% debido al fuerte desfase entre la oferta y la demanda. Porque el de la vivienda, como cualquier otro mercado, está sujeto al comportamiento de estas dos variables y, a día de hoy, el desequilibrio entre ambas es tan brutal que a muchos expertos inmobiliarios les cuesta mostrarse optimistas a corto plazo.

Por el lado de la oferta, España cuenta con un stock aproximado de 1,7 millones de viviendas con un valor en torno a los 200.000 millones de euros, según cifras de RR de Acuña. “El gran problema es que, lejos de liquidar stock, lo estamos incrementando y el problema es que hay muy poca demanda para disolverlo. Si durante los próximos tres años no se genera empleo y la situación financiera –sin acceso al crédito– sigue igual, nos seguirán sobrando del orden de unas 50.000 viviendas anuales”, apunta Fernando Rodríguez.

Además, añade, "lo que se ofrece no se ajusta a lo que demanda está buscando. Ni en cuanto a tamaño ni en cuanto a precio. En Madrid, por ejemplo, la superficie media de una vivienda vendida está en 80 metros cuadrados frente a una oferta de 100 metros cuadrados, mientras que el precio que la demanda está dispuesta a pagar ronda los 2.000 euros el metro cuadrado frente a un precio de oferta medio de 3.000".

Un desajuste que inevitablemente se traducirá en bajadas adicionales de precios, en contra de las muchas voces que ya comienzan a alertar sobre el fin de las caídas. Los expertos consultados por El Confidencial se muestran mucho más cautos y negativos, por ejemplo, que el sector financiero, que ya advierte de que el suelo de los precios está a la vuelta de la esquina.

Los precios de la vivienda seguirán bajando

“Todavía hay margen para bajadas de precios aunque en zonas focalizadas", apunta el presidente de RR de Acuña y Asociados. "Hay zonas reactivas a los precios, con gente dispuesta a comprar si se produce un cambio en el escenario económico y laboral favorable, como grandes capitales y áreas metropolitanas, y si se ajustan los precios. Pero en otras zonas simplemente no hay demanda, por lo que da igual lo que bajen los precios porque no hay quien compre.", añade.

lunes, 9 de diciembre de 2013

El Gran Wyoming: "Los que nos gobiernan son los auténticos antisistema"

“No eres un borracho. ¡Eres un santo! ¡I love you!” Son las 12 de la mañana. El Gran Wyoming da un mitin en la plaza del Dos de Mayo, en Madrid, frente a la estatua de los capitanes Daoiz y Velarde, héroes de la resistencia frente a los franceses en 1808. Alrededor de una simbólica pegada de carteles se van congregando periodistas y cada vez más curiosos, entre los que se encuentra esta señora, una madurita con ganas de marcha que quiere apoyar la causa del humorista.


José Miguel Monzón (Madrid, 1955) está convencido de que tiene el deber cívico de zarandear conciencias, denunciar las verdaderas intenciones de la derecha y explicar que buena parte de los problemas de España derivan de la Guerra Civil y una dictadura nunca extinguida.

Esos son los ejes de su libro, No estamos locos, que presenta como un “tratado, pues ha pasado por distintas terapias con dudoso resultado” y que dedica a sus críticos, por mostrarle que está “en el buen camino”.

Para Wyoming, la Guerra Civil y la Dictadura están conectadas con la privatización de la sanidad pública, el giro confesional de la educación, y la impunidad de la corrupción o los delitos financieros. Según él, la democracia está asentada en las cenizas del franquismo y el Partido Popular es simplemente una evolución del ‘movimiento’. Y eso es algo que ni sabemos ni se explicará nunca en las escuelas: “No sólo no nos van a contar nuestra Historia, sino que nos van a contar una película que no tiene absolutamente nada que ver con la realidad. Y así se justifica lo que nos está pasando”, según cuenta a prensa y curiosos, a los que se refiere en todo momento como “queridos amigos”.

El problema de España es, ante todo, de memoria, según Wyoming. “Nos negamos a reconocer nuestra historia y nuestra historia reciente está hecha sobre un inmenso patio de huesos”, lamenta. Ese es, para él, un hecho diferencial que no se da en otros países y que posibilita que en España persistan homenajes a figuras destacadas del franquismo o se pretenda erradicar todo lo que huela al ‘otro bando’.

La crisis económica y la era de los recortes no es sino una nueva oleada de lo peor de una España inmadura, inconsciente y impasible, según escribe. Sus 300 páginas son droga dura, doctrina con toques de humor, un alegato que no pretende ser equidistante “entre el violador y la violada, entre el negro y el racista”. Y todo eso lo dice “desde el bando de los vencedores”, según reconoce en referencia a su familia, que “ganó la Guerra”. También lo dice desde un grupo empresarial que, pese a excepciones como la suya, es el buque insignia de la derecha mediática que critica.

“¿Por qué esta crisis así llamada ha provocado tamaño caos, desorden y ha provocado un cambio de sistema en nuestro país, cuando es una crisis supuestamente económica?”, se pregunta. “Hay una gente solapada que lo que quiere no es acabar con la crisis, sino utilizarla para cambiar el sistema”. “No es que lo estén haciendo muy mal. ¡Lo están haciendo muy bien, están consiguiendo sus metas!”, asegura. En ese sentido, la gestión de los servicios públicos se articula en tres fases: hundirlos, decir que no funcionan "y venderlos a los amigos para que hagan negocio".

“Los verdaderos antisistema no son los que llevan rastas y revientan una papelera”, advierte. “No hacen un gran daño a la sociedad. Los que nos gobiernan son los auténticos antisistema, porque se meten en el sistema para destruirlo. Y no estoy loco”, bromea.

NO QUIERE SER EL BEPPE GRILLO ESPAÑOL

Wyoming, o Chechu, como le llaman los que más le conocen, es un hombre de certezas populares. “Digo cosas muy normales que la gente dice en bares tomándose una caña”, asegura. Ese discurso no se encuentra ya en la política. “Los partidos se han profesionalizado, se han convertido en instituciones” alejadas de los ciudadanos. “La prioridad es mantenerse o subir”, no arreglar los problemas de los ciudadanos. Y por eso crece la desafección política.

¿Estaría dispuesto a pasar de una pega de carteles simbólica a la política tradicional? “Jamás. Yo esto lo digo porque soy testigo, producto de la sensatez, tal y como yo entiendo el mundo. Desde mi razón. Pero no soy un animal político. Quiero estar con mis amigos los fines de semana, no inaugurando pantanos o asistiendo a entierros de mineros. No tengo vocación de servicio, no he nacido para eso y a lo mejor hasta soy corruptible”, bromea.

Su libro, además de una crítica destructiva -“martillo de los herejes”, como dice- pretende ser una llamada de atención, un aperitivo que abra el el apetito en un momento en el que “ha llegado la gran hora de la Justicia”. “Todo empieza en uno mismo”, advierte en las páginas finales, antes de recomendar lo único efectivo frente al fiasco de las instituciones. “Uníos”.

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Para qué aprender de los errores? Texto de B. Perez Galdós


Fragmento del libro de Benito Pérez-Galdós "La fe nacional y otros escritos sobre España" publicado en 1912:

“Los dos partidos que se han concordado para turnarse pacíficamente en el Poder son dos manadas de hombres que no aspiran más que a pastar en el presupuesto. Carecen de ideales, ningún fin elevado los mueve; no mejorarán en lo más mínimo las condiciones de vida de esta infeliz raza, pobrísima y analfabeta. Pasarán unos tras otros dejando todo como hoy se halla, y llevarán a España a un estado de consunción que, de fijo, ha de acabar en muerte. No acometerán ni el problema religioso, ni el económico, ni el educativo; no harán más que 
burocracia pura, caciquismo, estéril trabajo de recomendaciones, 
favores a los amigotes, legislar sin ninguna eficacia práctica, y 
adelante con los farolitos... Si nada se puede esperar de las turbas monárquicas, tampoco debemos tener fe en la grey revolucionaria (...)No creo ni en los revolucionarios de nuevo cuño ni en los antediluvianos (...) La España que aspira a un cambio radical y violento de la política se está quedando, a mi entender, tan anémica como la otra. Han de pasar años, tal vez lustros, antes de que este Régimen, atacado de tuberculosis ética, sea sustituido por otro que traiga nueva sangre y nuevos focos de lumbre mental”

  Tendremos que esperar como mínimo 100 años mas para que en este tiempo “si hay mucha suerte” nazcan personas mas sabias y menos chorizos de los que tenemos actualmente… ¡pobres españoles! lo que nos costara recuperar lo perdido.


  ... YA HAN PASADO 100 AÑOS...

Benito Pérez Galdós, la imagen de los billetes de 1.000 ptas




lunes, 25 de noviembre de 2013

Dos años de la victoria de Rajoy: ¿rumbo a la recuperación o travesía por el desierto?

Llegados al ecuador de la legislatura, todos hacen balance. El Gobierno insiste en que sus reformas están sacando a España de la crisis y la oposición sostiene que solo se han recortado los derechos.

"La España que hemos dejado atrás no va a volver, y esta vieja Nación tendrá que rejuvenecer su actitud, recuperar flexibilidad y fortalecer sus estructuras para competir por un puesto de primera fila en un mundo nuevo". Con estas palabras, Mariano Rajoy pidió la confianza de un Congreso de los Diputados al que entró con una mayoría absoluta bajo el brazo y salió como presidente del Gobierno. Corría el 19 de diciembre de 2011 y el presidente, que este miércoles celebra su victoria en las elecciones generales, ya dejaba clara su intención al frente del Ejecutivo: llegaba dispuesto a reformar el país con el único objetivo de salir de una crisis que desde 2008 todo lo impregna.

Y a medida que pasaban los meses, su disposición se fue convirtiendo en ley, porque una tras otra llegaron las grandes reformas del Ejecutivo: en diciembre de 2011, cambios fiscales; en febrero de 2012, la reforma laboral; unos meses después, en abril, fue el turno a la Sanidad; en verano llegó la subida del IVA y diciembre trajo la ley de tasas judiciales. Ya en 2013, a la lista se sumaron más cambios: la reforma local, la educativa... y este martes, la nueva ley de Seguridad Ciudadana.

La ciudadanía y una parte considerable del espectro político han rechazado prácticamente todas las reformas a las que identificaban con un denominador común: recortes. Recortes en materia laboral, en prestaciones sanitarias, en derechos civiles... El PSOE opinaba este martes que "la inmensa mayoría de los españoles vive peor" porque hay más impuestos, menos salarios y menos derechos.


Lo más criticado de las reformas
Cada reforma ha tenido sus puntos calientes, aquellos que a la ciudadanía le han parecido más injustos y dolorosos.

Reforma laboral: entre los aspectos más censurados figuran la reducción de la indemnización por despido; la ampliación del abanico de causas de despido objetivo o la limitación a un año de la prórroga automática de los convenios colectivos, por citar solo algunos ejemplos. Fueron bien recibidos los contratos que incentivan la contración de jóvenes con bonificaciones para las empresas.

Reforma de la Justicia: La imposición de tasas judiciales ha sido valorada negativamente no solo por la oposición y la ciudadanía, sino también desde la esfera judicial y política.

Reforma sanitaria: La búsqueda de un ahorro de 7.000 millones de euros llevó al Gobierno a realizar cambios en el sistema sanitario, como por ejemplo el copago de medicamentos (también los hospitalarios) o la modificación dela cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS).

Modificaciones fiscales y tributarias: En este apartado, las medidas más destacadas son la subida de los tipos de IRPF, que llegó con el año 2012, la subida del IVA el 1 de septiembre del mismo año.

El Anteproyecto de Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana: Este texto, hecho público con detalles este martes, llegará este viernes al Consejo de Ministros de la mano de Jorge Fernández Díaz. Tras conocerse que, entre otras conductas, se penalizará con multas de entre 30.001 y 600.000 euros, el uso y la distribución de imágenes de los policías, ha recibido muchas y muy duras críticas.


Un Gobierno más modesto

Siendo justos, hay que decir que el primer recorte del Gobierno fue en el número de carteras. El 22 de diciembre de 2011, 13 ministros juraban su cargo ante el Rey, cuatro menos que en el último Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Algunas carteras se unificaron, otras simplemente desaparecieron. Ese día llegaron para quedarse palabras como ahorro, eficiencia o austeridad. Desde entonces se han repetido como un mantra.

Pero esta legislatura no solo ha habido recortes. El Gobierno de Mariano Rajoy también ha apostado por la transparencia, una materia en la que España era más que el peor alumno de la clase. En lo que llevamos de legislatura se han conocido datos relacionados con el Estado y las Administraciones Públicas que habían permanecido ocultos a los ciudadanos, aunque tanto la oposición como los ciudadanos reclaman un esfuerzo aún mayor en esta materia.

Estos dos años también han sido los del rescate bancario y los de los datos macroeconómicos, como la deuda pública o la prima de riesgo, convertidos en tema habitual de cafés, reuniones familiares y encuentros con amigos.

Y fuera del Parlamento, aunque impregnándolo todo, el caso Bárcenas, que ha pasado una considerable factura política al PP, aunque no tanto al presidente del Gobierno, que incluso se vio obligado a dar explicaciones en el Congreso.


Confianza de la ciudadanía

En el ecuador de la legislatura, la intención de voto no dibuja un panorama muy diferente al de noviembre de 2011, a pesar de las críticas que ha recibido el Gobierno.

De acuerdo con los datos del barómetro de octubre del CIS, el PP obtendría un 34% de los votos si hoy se celebraran elecciones generales, diez puntos menos que en los comicios de 2011, pero 7,2 puntos por delante del PSOE que, sumido en una profunda crisis interna, se convertiría en la segunda fuerza más votada.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Justicia "a la Española 4 (CFS)

A este ritmo la sección CFS acabará siendo de Justicia. Que la justicia española sea de chiste es algo de lo que se puede debatir. ¿motivo de orgullo o de vergüenza?


Ver también:
Justicia "a la Española"
Justicia "a la Española 2"
Justicia "a la Española 3"

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Carta a Ana Botella (y a sus discípulos)

Señora alcaldesa:

La razón por la cual se han salvado 1.134 puestos de trabajo en el servicio de limpieza de Madrid no ha sido la reforma laboral, sino la huelga. Son los trabajadores con su protesta quienes han protegido esos empleos. No ha sido usted, con su nefasta gestión, ni el PP, con su dañina reforma laboral, quienes han evitado 1.134 parados más en esta ciudad que usted gobierna por herencia.

Los empleos se mantienen porque los trabajadores y los sindicatos han peleado por sus derechos. Porque las huelgas siguen siendo eficaces y muchas veces necesarias, a pesar de la propaganda que intenta presentarlas como algo del pasado (lo moderno, al parecer, es la vuelta al siglo XIX, a los obreros de la Inglaterra de Charles Dickens). Porque la unión y la movilización siguen siendo lo único que sirve para que los más débiles se defiendan frente a los poderosos.

Como ciudadano madrileño, me indigna que, después de lo que ha pasado, se ponga medallas en vez de pedir disculpas. Fue su gestión la que provocó esta situación. Fue usted, al firmar una concesión de limpieza en la que por primera vez no se detalló el número de empleados necesarios para el servicio, quien colocó a los trabajadores a los pies de los caballos. Fue usted quien permitió unas ofertas temerarias y después, cuando llegaron los despidos, quien se lavó las manos. Fue usted, señora alcaldesa, quien se quedó mirando durante los primeros días de la huelga, como si esa ciudad llena de mierda que aparecía en los medios internacionales no fuese la misma que usted gobierna.

De guinda, propone ahora un recorte del derecho a huelga. Asusta que esa sea su conclusión, lo que de esto ha aprendido. Puestos a reformar, ¿no sería más urgente que abordase aquello para lo que usted sí tiene competencias, como la subcontrata de servicios de su ayuntamiento y la regulación y supervisión de esas golosas adjudicaciones?

El servicio de limpieza de Madrid lleva casi dos décadas privatizado. En el camino, ya se ha conseguido algunos hitos importantes, además de esta huelga: que quien fuera durante años el concejal responsable de la limpieza en Madrid, Alberto López Viejo, se llevase en el camino varios millones a una cuenta en Suiza. Que algunas de las empresas que ganan este tipo de concursos sean –¡oh, casualidad!– las mismas que figuran como donantes del PP en los papeles de Bárcenas.

De todo esto, de limpiar la basura y evitar que vuelva, es de lo que debería preocuparse. No del derecho constitucional a la huelga.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Esto es lo que pasa cuando un jefazo de JP Morgan acepta preguntas por Twitter

El banco de inversiones JP Morgan escribió esto en su cuenta de Twitter (@jpmorgan): “¿Qué consejo profesional le pedirías a un destacado ejecutivo de una firma mundial?”.

Luego, anunció que el ejecutivo que iba a responder a esas preguntas sería Jimmy Lee, vicepresidente de JP Morgan. (Ver imagen).

Las preguntas empezaron a llegar. Pero antes de exponerlas, vamos a contar un poco de la historia reciente de JPMorgan, según recordaba The New Yorker.


En septiembre pasado, se le impuso a JP Morgan una multa de 920 millones de dólares por las pérdidas en la llamada ‘Operación Ballena’, pérdidas en gran parte ocasionadas por un ejecutivo español.

En octubre, llegó a un acuerdo con la justicia de EEUU para asumir un coste de 13.000 millones de dólares por haber vendido a conciencia hipotecas basura.

Jimmy Lee, no solo ha participado en la salida a bolsa de Twitter, sino en la de Facebookhace un año y medio. Se le califica como el intermediario de los billones de dólares (trillion dolar dealmaker).

Un hombre con esa experiencia, se preguntaba The New Yorker, seguro que podría afrontar un diálogo con los usuarios de Twitter, ¿no?
 
Las preguntas que recibió Lee fueron estas:

“¿Quiso usted siempre formar parte de un vasto sistema criminal y corrupto o en algún momento se volvió canalla?”.

“¿Cuántas vidas necesita arruinar antes de admitir que su modelo de negocio ha triunfado?”.

“¿Cuál es su ballena preferida?”, en referencia a la operación que supuso tantas pérdidas.

“¿Cuándo van a ir todos a la cárcel?”.

“¿Adónde le puedo enviar mi CV? Soy inteligente y mis principios son muy flexibles”.

“¿Por qué no está usted en la cárcel después de haber enviado toneladas de oro a Irán, violando las prohibiciones?”.

Y así, un montón de preguntas que circularon por la red con enorme regocijo de muchos.

La tanda de preguntas se suspendió, por supuesto. Según Reuters, no duró ni 24 horas. La empresa envió un tuit diciendo: “Se cancela la sesión de preguntas. Lo replantearemos”.

“Leer estos tuits es como si JP Morgan se hubiera puesto un cartel en la espalda que dijera: “Dame una patada”, dijo un tuitero.

“Fue una mala idea”, reconoció a Reuters,Brian Marchiony, director de comunicación.

Daniel Gross, columnista de la satírica Daily Beast, afirmó. “Dios mío, la sesión de preguntas se va a convertir en un ‘caso de estudio’ sobre el uso corporativo de las redes sociales”.

¿Qué es lo que no habían comprendido en JPMorgan? Que una cosa es ponerse una sudadera como Mark Zuckerberg, cuando salió a Bolsa (eso es lo que hizo Lee, y se imprimió el nombre detrás), y otra es meterse en una red de microblogging como Twitter donde vas a compartir mensajes con todo el mundo, y sin posibilidad de tener ‘porteros en la puerta’. Ahí entran todos, y todos opinan.

Y encima, como dice The New Yorker, con en lenguaje de la calle. Sin aderezos ni edulcorantes.

Vaya lección.

viernes, 8 de noviembre de 2013