martes, 28 de febrero de 2012

Cómo ahorrar en las facturas mensuales

La electricidad, el gas, el agua corriente... ahorrar un poquito en cada factura supone un ahorro acumulado considerable a final de mes. Aquí tiene algunos consejos para intentarlo. PLY intenta ayudar a llegar a final de mes con algunos consejos que se centran en pequeños gestos diarios, sencillos y cómodos, que pueden ayudar a ahorrar hasta un 10% en las facturas mensuales de agua y luz. 


Algunas opciones para a reducir las facturas del hogar. 

1.- La iluminación de una casa representa entre la cuarta y la quinta parte del recibo de la luz, en los edificios de orientación exterior, bien iluminados con la luz natural. Si la vivienda tiene orientación interior o se encuentra en zona sombría, el coste aumenta hasta suponer casi la mitad de la factura de electricidad. Para minimizar este gasto es recomendable explotar al máximo la iluminación natural manteniendo abiertas persianas y cortinas mientras haya claridad en el exterior. También es importante apagar las luces en el momento en el que nadie las necesite, y sustituir las bombillas tradicionales por las eficientes. Proporcionan la misma luz, duran ocho veces más, y ayudan a ahorrar hasta un 80% de energía.

2.- En la cocina se puede ahorrar mucha electricidad o gas adquiriendo unas sencillas costumbres a la hora de cocinar. Por ejemplo, tapar las cacerolas y utilizar, siempre que la receta lo permita, la olla exprés; abrir la puerta del horno solo cuando sea imprescindible; instalar el frigorífico en un lugar alejado de los focos de calor y mantenerlo limpio. Siguiendo estos consejos, verás como la factura de final de mes se alivia. 

3.- En el baño también se puede ahorrar electricidad por el simple hecho de mantener el calor cerrando la puerta en lugar de enchufar los calefactores. Además, si se sustituye el baño por la ducha, se puede llegar a consumir la cuarta parte de agua y energía que habitualmente. Por otro lado, es muy importante regular el termostato del agua entre 50ºC y 60ºC. Por encima de esa temperatura, además de malgastar energía, se reduce la vida útil del termo por la acción corrosiva del agua muy caliente. 

4.- Hay que tener cuidado con los aparatos eléctricos. Si no se necesita la televisión, se apaga. Para apagarla completamente es necesario desconectarla por los interruptores propios del aparato, a través del mando a distancia no ahorramos electricidad porque hay componentes que no se apagan y consumen energía. también es importante comprar electrodomésticos que cuenten con ciclos cortos, económicos y, por ejemplo, en el caso de la lavadora que ofrecezcan la posibilidad de elegir entre distintas temperaturas de lavado.

5.- Para ahorrar en calefacción, la mejor medida es proveer a la casa de un buen sistema de aislamiento que reduzca las fugas de calor. Para conseguirlo, es importante contar con un doble acristalamiento y burletes en puertas y ventanas.

lunes, 27 de febrero de 2012

La compraventa de viviendas cae en 2011 un 17,7%

Durante 2011 se transmitieron 1,6 millones de fincas inscritas en los registros, lo que supuso una disminución del 10,1 %.

La compraventa de viviendas descendió un 17,7 % en 2011 hasta registrar las 361.831 operaciones, según los datos difundidos hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

A cierre del pasado año, las ventas de vivienda nueva y usada disminuyeron un 19,7 % y un 15,7 %, respectivamente, con 177.236 y 184.595 operaciones, en tanto que las de viviendas libres y protegidas se redujeron un 19,4 % y un 4,7 %, hasta alcanzar las 313.637 y 48.194 transacciones.

Durante 2011 se transmitieron 1,6 millones de fincas inscritas en los registros de la propiedad, lo que supuso una disminución del 10,1 % con respecto a 2010.

jueves, 23 de febrero de 2012

El sinsentido de la jornada laboral partida en muchos sectores

Con la excusa, demostradamente falaz, de mejorar la productividad de las empresas, las condiciones de trabajo de los trabajadores se van deteriorando paulatinamente. Un ejemplo de este empeoramiento se encuentra en la sustitución de las jornadas intensivas por jornadas partidas que atan al empleado a su lugar de trabajo por más horas al día haciendo bueno el tópico de vivir para trabajar.

En un momento como el actual, en el que el paro en España afecta a más de 5 millones de personas, puede parecer inadecuado plantear temas como la calidad del trabajo. Si nos ponemos en la piel de cualquier parado es comprensible que, a primera instancia, pueda incluso resultar ofensivo el planteamiento de cuestiones como las jornadas de quienes tienen la fortuna de poder trabajar, mientras otros sufren la precariedad a consecuencia de su condición de desempleados.

La realidad nos presenta a un importante número de ciudadanos que, aún disfrutando de un trabajo, rozan la precariedad al enfrentarse a condiciones que apenas permiten asegurar una estabilidad o unos ingresos decentes. Desgraciadamente, no hay que irse a China para encontrarse a trabajadores que realizan jornadas de mayor duración a las permitidas por ley, contratos a jornada completa que tan sólo cotizan a media jornada, horas extras que no se pagan[1], convenios colectivos que no se respetan[2]. Los abusos laborales existen, a pesar de que su existencia sea ocultada -no denunciadas- en muchas ocasiones por sus propias víctimas, al preferir mantener un puesto de trabajo, aunque sea precario y en condiciones ilegales, que verse en la calle sin ingresos.

Se ha llegado a una cultura del miedo, miedo a protestar, miedo a reivindicar justas mejoras, miedo a implicarse en movimientos sindicales de clase, miedo a señalarse por todo aquello. Como es de imaginar, esta cultura del miedo fomenta la insolidaridad, al extender el ejercicio de autocensura a los compañeros de trabajo que desean luchar por cambios a mejor o, cuanto menos, pelear por preservar los derechos propios de los asalariados. Esta falta de solidaridad deja en plena indefensión a los trabajadores que, en una época de crisis como la actual, ven empeorar sus condiciones laborales en aras de mejorar conceptos tan truculentos como la competitividad.

Hoy en día, quienes trabajan en jornada continua suelen ser señalados como privilegiados. Por supuesto, ya sabemos lo que ocurre con los derechos cuando, sobre todo en tiempos de crisis, se confunden intencionadamente con privilegios. Desde la perspectiva de muchos empresarios, la jornada laboral partida se percibe como un modo de asegurar una supuesta mejora de la productividad. Si nos ceñimos al particular concepto de productividad subyacente en los discursos de muchos empresarios, el empleado más productivo es quien trabaja el mayor número de horas al menor precio.


Ha sido en los sectores más técnicos -ingenierías, software, etc.- donde se ha ensayado con mayor profusión este nuevo “modelo de productividad”. Unida a la tradición de no pagar las horas extras, la jornada partida ha sido exprimida a conciencia por parte de muchos empresarios de estos sectores, compuestos fundamentalmente por trabajadores en su mayoría dóciles, adoctrinados por un sistema educativo por el que han pasado exitosamente por cada una de sus etapas y absorbido a la perfección la ingrata imposición de obedecer sin hacer preguntas. En cierto modo, los ingenieros, arquitectos e informáticos de hoy son el sueño de cualquier explotador: excelentemente formados, trabajan sin rechistar las horas que hagan falta, además de aceptar la cultura de que está mal visto salir a la hora en punto; lo bien visto es quedarse un rato más en la empresa gratuitamente. De hecho, muchos suelen creerse más cercanos a la empresa que a los compañeros, de modo que entienden la competencia -a toda costa- con aquéllos como un medio de supervivencia y, si es posible, para escalar puestos en la compañía. Así, parte de las dos horas de interrupción habituales en las jornadas partidas se convierten en horas de trabajo gratuitas para la empresa. Para el amo, el sueño de la productividad perfecta se alcanza durante esos instantes.

El trabajador en tales condiciones no sólo renuncia a cobrar por horas de su trabajo, sino que se ve obligado a emplear su dinero donde le imponen las circunstancias. Poco a poco, muchos bloques de oficinas, polígonos industriales y viveros de empresas han ido evolucionando a pequeños ecosistemas humanos donde se saca el máximo provecho de las maratonianas jornadas partidas. La larga estancia de los empleados en el mismo recinto conlleva satisfacer toda una serie de necesidades de las que, tarde o temprano, surgirán oportunidades de negocio para unos pocos. Así, junto a los clásicos comedores-cafeterías irán surgiendo gimnasios, guarderías, recreativos, centros de estética, de masaje, en los cuales los empleados de las empresas de la zona dejarán parte de sus ingresos. Todo, sin salir de la zona de trabajo.

El tópico de vivir para trabajar cobra así más vigencia que nunca. Ante tal panorama es inconcebible hablar de trabajadores motivados, hecho de sentido común confirmado por un estudio del portal de empleo Monster[3]. Empresas del sector como Randstad también han aportado estudios al respecto, que indican el aumento de productividad en los trabajos de jornada intensiva[4]. Pero quizás la aportación más contundente sobre la conveniencia de aplicar la jornada laboral continua viene de la mano de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE), que ha elaborado un decálogo que explica que “la productividad no sólo no desciende con esta clase de medidas, sino que se ve incrementada”[5] pues:
1. Aumenta la motivación. La jornada continua tiene una incidencia directa en la motivación de sus empleados. Están más satisfechos, más felices y con mejor disposición para el trabajo gracias a que tienen tiempo para dedicarlo a su vida personal y a su familia.

2. Fortalece la identificación con el proyecto y con la empresa. Los empleados satisfechos se identificarán con mayor facilidad con una empresa que tiene en cuenta sus necesidades y sus circunstancias personales, que les deja tiempo para atender esas cuestiones.

3. Reduce el estrés. El estrés acumulado repercute negativamente en el rendimiento de los trabajadores, además esto se une a la angustia que les produce el hecho de que las largas jornadas de trabajo les impide dedicar tiempo a la atención de la familia, la preparación de las vacaciones, las compras y las obligaciones cotidianas.

4. Estimula la optimización del tiempo. Al disponer de un menor número de horas para realizar las mismas tareas que antes distribuía a lo largo de una jornada completa, los empleados aprenden a optimizar sus horas de trabajo, a ser más eficaces y resolutivos en la realización de sus labores profesionales diarias.

5. Enseña a planificarse. Sin una buena planificación, la optimización del tiempo es una tarea imposible. Los empleados se verán obligados a aprender a planificar sus jornadas de trabajo con suficiente antelación, por medio de reuniones de trabajo operativas que les permitan distribuir sus tiempos a lo largo de la semana.

6. Permite el aprendizaje y el trabajo en equipo. El verano es también el periodo vacacional para muchos trabajadores, algo que obliga a los que todavía no se han ido a implicarse más en las tareas y responsabilidades de los compañeros ausentes y a colaborar con otros departamentos y conocer así otros aspectos de la empresa hasta que vuelven los primeros para relevar a los segundos. Todo ello redunda en beneficio de la empresa y es algo que sería muy difícil llevar a cabo en un ambiente de insatisfacción laboral.

7. Mejora el descanso. La jornada reducida permite que el trabajador sufra un menor nivel de desgaste físico y psíquico. Llega a casa más fresco, a una hora que le permite disponer de tiempo suficiente para su ocio y su familia sin tener que trasnochar, y se acuesta antes, con menos preocupaciones y con menor sensación de agotamiento. Todo ello hace que llegue menos cansado al trabajo y en mejores condiciones para trabajar.

8. Facilita la desconexión. Salir a una hora razonable de trabajar permite a la persona desconectar por unas horas de las preocupaciones laborales. Algo que sería muy difícil hacer si la jornada que comienza se vive como una continuación de la anterior porque se ha salido muy tarde y apenas le ha dado tiempo para cenar con la familia y acostarse. Un tiempo de ocio de calidad es esencial para liberar la mente y dejarla limpia y lista para una nueva jornada de trabajo productiva.

9. Explora nuevas facetas. Facetas de la personalidad del trabajador que más tarde pueden tener una incidencia directa en su trabajo. Desde cursos de formación que ahora tiene tiempo para realizar, hasta aspectos de desarrollo personal de cada uno de los trabajadores que, aprovechando que tienen más tiempo y están más relajados, pueden activarse o desarrollarse.

10. Incrementa la productividad. La productividad de los trabajadores se ve incrementada de manera significativa, algo de lo que se benefician tanto él como su empresa, y que viene a probar la rentabilidad de la implantación de medidas de la conciliación y horarios racionales.
La tradicional imposición de la jornada laboral partida no es, por tanto, cuestión de productividad, sino de dominio y explotación de los empleados, quienes se ven obligados en muchas ocasiones a utilizar gran parte de su tiempo libre de descanso para continuar gratuitamente con sus tareas laborales. Se convierte así, por parte de jefes y patronos, en una demostración de fuerza y poder de doblegación de la voluntad de los trabajadores, que ven su vida irremediablemente condenada al trabajo de sol a sol. Por desgracia, sólo la unidad y solidaridad entre los trabajadores puede servir como elemento de presión para convencer a los empresarios de las bondades de la jornada continua. Una unión que sólo puede surgir a partir de la organización de aquéllos, como paso necesario para la conformación de una conciencia de clase que permita a cada empleado alcanzar la sensación de que trabaja para vivir en vez de vivir para trabajar.

Fuente:http://elfarodelacolina.blogspot.com
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[1] "Las empresas ahorran casi 70.000 empleos con las horas extras que no pagan a sus trabajadores". RTVE Noticias, 23 de noviembre de 2011.
[2] "Truquitos de empresa 1: 'equivocarse' de convenio". Laboro, 6 de noviembre de 2011.
[3] "La jornada intensiva mejora la motivación". Muy Pymes, 28 de julio de 2011.
[4] "Más productividad en la jornada intensiva". Muy Pymes, 2 de julio de 2010.
[5] "Diez argumentos a favor la jornada continua en verano". Aprendermás, 25 de julio de 2009.

martes, 21 de febrero de 2012

Diálogo entre Colbert y Mazarino ¡Hace cuatro siglos!

En este Diálogo entre Colbert y Mazarino durante el reinado de Luís XIV de Francia, el ‘Rey Sol’¡Hace cuatro siglos! se ve como El cinismo no es una creación contemporánea.


Aquí hay un ejemplo refinadísimo.


Colbert:  Para conseguir dinero, hay un momento en que engañar al contribuyente ya no es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta al cuello...
Mazarino:  Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a la prisión.  ¡Pero el Estado...! ¡Cuando se habla del Estado, eso ya es distinto!  No se puede mandar el Estado a prisión.  Por lo tanto, el Estado puede continuar endeudándose.
¡Todos los Estados lo hacen!
Colbert:  ¿Ah sí? ¿Usted piensa eso?   Con todo, precisamos de dinero, ¿y cómo hemos de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?
Mazarino:  Se crean otros.
Colbert:  Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.
Mazarino:  Es cierto, eso ya no es posible.
Colbert:  Entonces, ¿sobre los ricos?
Mazarino:  Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta, sí.
Colbert:  Entonces, ¿cómo hemos de hacer?
Mazarino: Colbert, ¡tú piensas como un queso de Gruyere o como un orinal de enfermo! Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres. Es a esos a los que debemos gravar con más impuestos..., cada vez más..., ¡siempre más!
A esos, ¡cuánto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos!
¡Son una reserva inagotable!  

lunes, 20 de febrero de 2012

Capitalismo de casino

Imaginen que soy un inversor multimillonario. Imaginen que me planto con mi puro, mi chequera y mi sombrero de chistera en Francia, o en Alemania, o en cualquier otro país civilizado de esos que se supone queremos imitar. Imaginen que –como buen empresario “liberal”– busco apoyo y dinero público para montar mi negocio privado: una docena de casinos con sus hoteles y sus campos de golf; un Las Vegas en el arrabal de Europa; un paraíso fiscal.

Imaginen que pido al Gobierno que me regale suelo, que me ponga una estación de AVE, que me construya una línea de metro, que me muevan un vertedero, que me echen a un poblado chabolista y que me perdonen los impuestos. Imaginen que también exijo que me cambien la ley de Juego, la ley de Enjuiciamiento Civil, la ley de Extranjería, la ley Antitabaco, el Estatuto de los Trabajadores, la ley de Blanqueo de Capitales y la ley de Procedimiento Laboral. Imaginen que, además de todo esto, reclamo que se permita el juego a menores, la entrada a ludópatas en mis casinos y un aval del Estado para algunos de los préstamos que vaya a necesitar. Si mi negocio va bien, los beneficios son míos; si quiebra, los contribuyentes tendrían que pagar.

A cambio de que me reescriban las leyes, me regalen el suelo, me avalen los préstamos, me permitan explotar a mis empleados y me perdonen los impuestos, yo prometo dar trabajo a los nativos. Ya saben, empleo de calidad: camareros mal pagados, crupieres, estafadores, matones, sirvientas para hacer las camas y prostitutas para deshacerlas.

La pregunta: ¿cuánto tardaría el Gobierno de ese país civilizado en mandarme a pasear? Pues la oferta no es hipotética. Este capitalista de casino existe y la Comunidad de Madrid está dispuesta a jugar.

jueves, 16 de febrero de 2012

Más de 300.000 españoles han emigrado en busca de una oportunidad laboral en los años de crisis

Desde principios de 2008 hasta el cierre de 2011 se ha incrementado en un 25,6% el número de españoles mayores de edad residentes en el extranjero. En la actualidad representan 1.509.333. Además, el número de demandantes de empleo para trabajar fuera de nuestro país se ha duplicado en el mismo periodo de tiempo, llegando ya a representar el 10% del total de trabajadores que se acercan a Adecco. La situación del mercado laboral español y el incremento continuado del paro se plantean como las grandes circunstancias del éxodo además de que las empresas españolas se focalicen cada vez más en mercados con mayor potencial de crecimiento: la actividad de las empresas del Ibex 35 genera más del 50% de su negocio fuera de España. El perfil del demandante de empleo en el extranjero es un joven de entre 25 y 35 años, altamente cualificado y sin cargas familiares, proveniente de las ramas de ingeniería, arquitectura o informática.

Canarias, Baleares y La Rioja son las regiones más afectadas por esta fuga de trabajadores, mientras que Ceuta, Extremadura y Castilla-La Mancha, las que menos.
Ante esta situación, Adecco ha elaborado un decálogo con consejos prácticos para orientar a los parados españoles en su búsqueda de trabajo en el extranjero:
· Seleccionar el país de destino teniendo en cuenta los idiomas que se dominan y considerando las condiciones laborales y los perfiles que preferentemente demanda ese mercado. Consultar los sueldos a través de páginas como Payscale en las que se pueden recabar los salarios percibidos en el extranjero.
· Contactar con la Embajada en España del país elegido para informarse de los requisitos y la documentación requerida para trabajar en él.
· Obtener información sobre las vacantes disponibles en el país consultando los portales de empleo internacionales, los servicios públicos de empleo y los portales nacionales de reclutamiento de los diferentes países. Para este cometido, dos herramientas pueden ser de gran ayuda: la Red EURES para trabajar en Europa, que conecta los servicios públicos de empleo de 31 estados europeos; y la página web www.fue.es (de la Cámara de Comercio de Madrid) en la que se detalla el listado de portales de empleo nacionales presentes en cada país.
· Crear alertas de empleo para recibir ofertas que cumplan los criterios personales de búsqueda, sin necesidad de visitar las páginas web a diario. 
· Hacer uso de las redes sociales profesionales como LinkedIn o Twitter para elaborarse una red de contactos. Además, muchos recruiters las utilizan para buscar candidatos o para publicar ofertas. Es importante no olvidar hacer visible el perfil para que puedan encontrarlo. Foros como Spaniards, una comunidad de españoles que viven en el extranjero o quieren hacerlo, pueden ser una buena fuente de información puesto que están clasificados por países y permite contactar con gente que ya ha vivido esa experiencia.
· Elaborar una lista de multinacionales que operen en el extranjero para acudir a ellos y así saber qué puestos necesitan cubrir y qué perfiles requieren. Igualmente, es aconsejable acudir a empresas españolas con presencia internacional para indagar cuáles son sus necesidades de contratación actuales
· Preparar el currículo según las costumbres del país y en el idioma de la empresa que lo va a recibir.
· Visitar el país elegido para concertar el máximo de entrevistas de trabajo posibles.
· Es importante contar con un carácter fuerte, abierto y tener capacidad de adaptarse a diferentes situaciones sociales y laborales, a otras culturas, hábitos e incluso clima y costumbres del país.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Adiós España, hola futuro

Cada científico en ciernes que se va del país es una pequeña tragedia que tiene nombre, pero cuando ese nombre aparece en la lista de colaboradores de Amazings, la crisis y los recortes pasan además a tener su rostro.
Como me dijo un compañero Amazings este sábado, lo mejor que podría pasar sería que cayese un meteorito en España. Quizás así, sin tener a dónde volver, pudiese construir mi vida sin problemas en otro lugar y evitando la desazón que conlleva el encontrarse en esta situación que parece que no llegará nunca al fondo, pues los que tienen el poder, los que son capaces de solucionar esto y evitar que tantas generaciones tengamos que desarraigar y olvidar nuestras raíces, están decididos a no permitirlo. Aquellos que han olvidado que la ciencia no son sólo probetas, pizarras y ecuaciones, si no que somos personas que sacrificamos muchas cosas en favor de una mejor comprensión del mundo en el que vivimos y de una mejora de la calidad de vida de nuestra sociedad.

martes, 14 de febrero de 2012

El Banco de España lo confirma: este año se destruirán medio millón de empleos

EL PIB CAERÁ UN 1,5% Y EL PARO SE DISPARA HASTA EL 23,4%

Malos tiempos para el empleo. O mejor dicho: muy malos. Tan negativos que este año la economía española perderá más de medio millón de puestos de trabajo. Lo asegura el Banco de España en su informe anual de proyecciones de la economía española, un documento que sirve de base para que el Gobierno pueda elaborar su propio escenario macroeconómico con vistas a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.

Y lo que dice ese informe es que en 2012 la economía destruirá un 3% de su fuerza laboral. Teniendo en cuenta que, según la Contabilidad Nacional, el número de empleos a tiempo completo (tercer trimestre de 2011) asciende a 17,2 millones de puestos de trabajo, eso supone un recorte de plantillas adicional superior a los 500.000 puestos de trabajo.

La consecuencia no puede ser otra que una nueva vuelta de tuerca en el aumento del desempleo, que, según el banco central, alcanzará en media anual el 23,4%, con una ligerísima reducción de una décima en el año 2013, lo que refleja claramente las dificultades de la economía española para crear empleos.

La causa de esta persistente altísima tasa de paro hay que vincularla a losmalos datos de crecimiento. Hasta el punto de que el Banco de España estima que este año el PIB se contraerá un 1,5%, mientras que el año próximo apenas avanzará un 0,2%. El gobernador Fernández Ordóñez, de esta forma, se alinea con las tesis del Fondo Monetario, Internacional (FMI) que en un borrador filtrado a la prensa calculó una caída del 1,7%.

La atonía de la actividad hay que vincularla fundamentalmente al mal comportamiento de la demanda nacional, que caerá este año nada menos que un 4% en términos reales. En particular, a la mala evolución del consumo privado, que retrocederá este año un 1,2%, y un 0,5% el próximo. La subida de impuestos, la pérdida de empleo y la moderación salarial explican los malos datos del consumo privado, que representa más de la mitad del PIB desde el lado de la demanda.


La inversión no levanta cabeza
Lo malo es que la inversión no se comportará mucho mejor que el consumo. Según el regulador del sistema financiero, la inversión residencial seguirá registrando caídas en 2012 y 2013, si bien estas serán más modestas que en los años recientes, tras “haber superado su fase más dura de ajuste”. La conclusión que saca el Banco de España es que la debilidad de la demanda, el deterioro de las perspectivas económicas y las duras condiciones financieras determinarán “descensos adicionales” -aunque moderados- del gasto en inversión productiva privada en los dos próximos años.

El sector exterior tampoco se comportará mucho mejor, y, según Fernández Ordóñez, en el ámbito del comercio exterior, se espera un debilitamiento del crecimiento de las exportaciones de bienes y servicios en 2012, dado el empeoramiento de las perspectivas de los mercados internacionales.

En cuanto al déficit público, el Banco de España se limita a constatar que el Gobierno aprobará todas las medidas necesarias para cumplir con lo pactadoen Bruselas, que consiste bajarlo hasta el 4,4% este año y hasta el 3% en 2013. Con estos supuestos, la composición del ajuste en 2012 quedaría distribuido en alrededor de un 20% por el lado de los ingresos (subida de impuestos) y de un 80% por el lado del gasto, en este último caso repartido de forma prácticamente simétrica entre el gasto corriente y de capital.

En 2013, el ajuste simulado recaería únicamente por el lado del gasto. Como resultado de estos supuestos, se proyecta una reducción del déficit público de 3,6 puntos del PIB en 2012, con una caída del peso del gasto público sobre el PIB de 2,8 puntos y un incremento de los ingresos de 0,8 puntos. Todas las partidas de gasto contribuirían a esta reducción, con la excepción de lasprestaciones sociales y la carga de intereses, que aumentarían en 2 y 4 décimas del PIB, respectivamente. Por su parte, para 2013 se proyecta una disminución del déficit público de 1,4 puntos del PIB, ajuste que se concentraría casi exclusivamente en el gasto público.

lunes, 13 de febrero de 2012

El Banco de España prevé que la economía caerá un 1,5% en 2012

El Banco de España prevé una caída de la economía del 1,5 % en 2012 y que la tasa de desempleo repunte hasta el 23,4 %, en tanto que para 2013 espera una "modesta recuperación" del 0,2 %, si bien el paro se quedará en el 23,3 %. 

En su último boletín económico, la entidad supervisora calcula que la economía española creció el 0,7 % en el conjunto de 2011, después de un último trimestre en el que retrocedió tres décimas. 

La entidad estima que la demanda nacional se contrajo el año pasado el 1,3 % por el deterioro del consumo y la inversión, mientras que la demanda exterior tuvo una contribución positiva de dos puntos porcentuales gracias a la buena evolución de las exportaciones. 

La caída de la economía proyectada para 2012 se deberá en buena medida al "fuerte descenso" de la demanda nacional, del 4 %.

viernes, 10 de febrero de 2012

La reforma laboral del Gobierno permitirá despedir a un empleado con la mirada

La ocasión de hoy lo requiere, ración doble en la sección "El chiste del fin de semana" gracias a nuestros ingeniosos amigos de Elmundotoday.

MIRAR AL JEFE COMO DICIENDO "QUÉ HIJOPUTA" SERÁ CAUSA DE DESPIDO.

La supresión de los contratos con indemnización de 45 días por año trabajado en los despidos improcedentes no será la única medida que adoptará el Gobierno en su reforma laboral. Además, el Consejo de Ministros, que está reunido en estos momentos, ha acordado que una sola mirada del empresario sea suficiente para proceder al despido de un empleado. El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha aludido “a la riqueza del lenguaje no verbal, que puede y debe tener reconocimiento legal”. La intención de esta medida es librar al empleador de la necesidad de reunirse con el trabajador para comunicarle la mala noticia. Se agiliza así el proceso y se evitan también, según el Gobierno, “contextos en los que el empleado puede manipular con pucheritos, reproches y amenazas. Son reacciones comprensibles pero que en el fondo no ayudan a nadie”. Según Luis de Guindos, “hay estadísticas que dicen que el 30% de los trabajadores en una gran empresa mantienen su empleo porque dan pena, y esto no es bueno para la competitividad ni para la dignidad de las personas”. No se descarta tampoco que las miradas del tipo “eres un hijoputa” puedan considerarse motivo de despido.

“Yo no sé exactamente qué implicación tiene a nivel legal la mirada de estar flipando en colores, pero es exactamente la que tengo en estos momentos”, declaraba Ignacio Fernández Toxo, secretario general de Comisiones Obreras, tras conocer la noticia. Fernández Toxo considera que “la creatividad del nuevo Gobierno a la hora de oprimir a la clase obrera es realmente encomiable” y anima a todos los trabajadores “a acudir a sus puestos de trabajo con antifaz, incluidos los controladores aéreos”.

Cursillos para aprender a mirar
Numerosos empresarios han mostrado su interés en la comunicación no verbal al saber que el Gobierno la tomará en consideración. “Yo estaría dispuesto a contratar a un ‘coach’ personal que fuera capaz de enseñarme a pedir un café sin tener que hablar. Algún empleado se ha quejado de mi brusquedad cuando grito ‘¡Café! ¡Café!’ pero reconozco que soy incapaz de hacerlo mejor”, explica el directivo de una importante multinacional. “No tener que hablar con las personas es cada vez más fácil gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación”, insiste el empresario, refiriéndose a los nuevos sistemas para realizar videoconferencias: “Despedir a alguien con la mirada está muy bien, pero si encima te ahorras el hecho de tenerlo delante, ya es perfecto”. El Gobierno admitirá también los bufidos o las frases que se dicen en voz alta y mirando al techo para que alguien en concreto se sienta aludido.