martes, 15 de febrero de 2011

Trabajar menos puede ser más

Expertos sostienen que la flexibilización de horarios no está reñido con la eficiencia.

Ni más es siempre menos ni menos es más. La máxima la defienden los expertos y partidarios de la racionalización de los horarios laborales que rechazan que la ampliación de la jornada laboral sea sinónimo de una mayor rendimiento.

De hecho, España se sitúa a la cabeza de los Estados europeos menos productivos, a pesar de que sus horarios laborales son de los más extensos. Hay que cambiar la organización del trabajo, aconseja Ignacio Buqueras, empresario que ha forjado la Comisión para la Racionalización de Horarios, que intenta que políticos, patronal y sindicatos consensuen un gran pacto estatal para terminar con lo que él llama "una cultura tercermundista".

Trabajar mucho para poco rendimiento.
El experto en racionalizar horarios reprocha al ex presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, que hace unos meses sublevó los ánimos sindicales al decir que para salir de la crisis hay que "trabajar más por menos dinero". Contra esta regla, Buqueras receta "trabajar por objetivos, con más motivación".

Eso, o flexibilizar horarios encajando intereses que no siempre casan. Jordi Ojeda, profesor de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y director de la consultora Rational Time, apunta que en la negociación "las dos partes deben de ceder algo y repartir ventajas e inconvenientes", como por ejemplo reducción salarial por horas extras. Tanto Ojeda como Buqueras reclaman que los políticos cojan el toro por los cuernos y encaren el problema de unos horarios irracionales que en España tienen su origen en la pobre posguerra, que obligó al pluriempleo para subsistir y comportó la adopción, por ejemplo, de las comidas hacia las dos de la tarde.

La eléctrica Iberdrola se apuntó a la flexibilización, y en noviembre de 2007 implantó la jornada continua con un margen de 24 minutos en la entrada y salida de los empleados.La empresa estima que la productividad ha aumentado en 500.000 horas anuales, el absentismo se ha reducido en un 10%, los accidentes sin baja un 10% y los días perdidos por este motivo un 37%.

"Necesitamos una nueva forma de liderazgo de los directivos", argumenta Ojeda, para quien el aumento de la productividad va ligado a la "eficiencia y eficacia frente al presencialismo" laboral, una actitud que crece por temor a perder el trabajo, constata Randstad. El teletrabajo y las nuevas tecnologías son una baza para la racionalización, así como "fijar una hora de acabar una reunión", señala Buqueras, una solución sin coste extra.

1 comentario:

  1. Hola, me ha echo bastante gracia la viñeta con la que ilustrais este post pues me ha recordado a uno compañeros de trabajo que tenia antes. Ahora soy funcionaria (menos mal que me apunté a una academia de oposiciones) y a pesar de que los horarios son más estables no veo yo que se sea mucho más productivo que en la empresa privada...
    Sonia Miralles

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