
El problema en Valencia es que una normativa municipal prohíbe comer en la arena, pero ello no impide a los asistentes a la playa disfrutar de sus platos, traídos desde casa, junto a la Mar.La Policía Local admite que evita multar a las familias sin recursos que no pueden costearse un menú en un restaurante. Fuentes de este cuerpo consultadas afirmaron que, "sólo cuando vemos que 'toman' la playa como si fuera la cocina de su casa, les recordamos que está prohibido".
Las mismas fuentes aseguraron que en esos casos, lo que suelen hacer es trasladar el 'chiringuito' al paseo marítimo, lugar en el que está permitido comer.
Las familias han optado por llevarse las neveras con los tentempiés y la comida a la playa. No hay dinero, la crisis ha ganado la partida a las vacaciones. Los bares y restaurantes de la zona están notando el efecto de los más de cuatro millones de parados que hay es España. "gente hay, incluso más que el año pasado. El problema radica en que no entran a los bares y restaurantes. Si antes se gastaban 50, ahora gastan 25".
No hay comentarios:
Publicar un comentario